Nueva York (Reuters y y ASN) - Woody Allen, conocido por su ferviente devoción a Nueva York, trabaja ahora como promotor de Francia, instando a los estadounidenses al consumo de papas fritas, al beso francés y a que viajen a ese país europeo. En un video de promoción turística, Allen, cuyas películas son enormemente populares en Francia, dice que ya es tiempo de dejar atrás la animadversión que despertó la oposición francesa a la invasión estadounidense a Irak, dañando la relación entre ambos países.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El resentimiento estadounidense se reflejó de muchas maneras: disminuyó sensiblemente el número de viajeros a Francia, hubo invitaciones a boicotear el queso y el vino francés, y algunos restaurantes (con los del Capitolio a la cabeza) cambiaron el nombre de las papas fritas (french fries) por el de « papas libertad». Allen dijo que no quiere referirse a sus papas fritas a la francesa como «papas libertad». «Y no tengo que dar un 'beso libertad' a mi esposa cuando realmente lo que deseo darle es un beso francés». Informate más
Dejá tu comentario