América latina hoy reluce en Madrid

Espectáculos

(02/01/2001) El Centro de Arte Reina Sofía de Madrid inauguró hace unos días la megamuestra más ambiciosa que se le haya dedicado nunca en el Norte al arte de América latina. Bajo el título de «Versiones del Sur», cinco grandes exposiciones que reúnen un total de 700 obras y se exhibirán hasta el mes de marzo en el Reina Sofía, el Palacio de Velázquez y el de Cristal, exploran la complejidad y diversidad artística de esta región.


Ninguna de las muestras pretende abarcar la historia ni está atada a una cronología, circunstancia que permite profundizar propuestas de algunos artistas no consagrados, e incluso poco conocidos hasta en sus propios países de origen. Como los argentinos Roberto Jacoby, Eduardo Costa o los del grupo Tucumán Arde, que participan del capítulo que investiga el conceptualismo en «Heterotopías: medio siglo sin lugar», la más amplia de las cinco exposiciones, curada por Mari Carmen Ramírez y Héctor Olea.

El esquema de «Heterotopías», basado en el estudio de algunas constelaciones de las vanguardias y neovanguardias y sus «puntos luminosos», permite obviar figuras emblemáticas como Kahlo, Lam o Matta, para poner el acento en las que «invirtieron los postulados europeos con una visión distinta del arte,» como aclara Ramírez.

Así, el eje de la Constelación Promotora, integrado por el Dr.
Atl, Barradas, Torres García, Orozco, Rivera y Siqueiros, descubre el carácter innovador de estos artistas. El mejor ejemplo o, al menos, el más cercano, es el de «Ejercicio Plástico», el mural interior realizado por Siqueiros en la Argentina cuyo análisis ahonda en la mutua influencia que se establece a principios de la década del treinta entre el cineasta ruso Serguei Eisenstein y el artista mexicano.

La prensa española ha recibido con interés «el arte de una región que más que al Sur ha parecido estar a la sombra, apenas sin cartografiar, como una tierra no 'descubierta'», según señala en el «ABC» el crítico Fernando Castro Flores, quien celebra el fin de la exclusión sistemática del arte latinoamericano impuesta por los museos que articulan los discursos de la modernidad.

En todo caso, los textos que en varios medios como «El País» o «La Vanguardia», están ilustrados por
«Desocupados» de Berni, o «Acción directa» de Distéfano, coinciden con Castro Flores en el aprecio de un arte que «subvierte las aburridas situaciones del arte hegemónico occidental, entregado a una canción de cuna nihilista».

La génesis de esta iniciativa se remonta al año 1997, cuando debido al éxito que tuvo la edición de ARCO dedicada a Latinoamérica, el entonces director del Reina Sofía,
Pepe Girao le encargó a Octavio Zaya la coordinación general de estas muestras. «No es sólo lo que ves.

Pervirtiendo el minimalismo», a cargo de Gerardo Mosquera; «Más allá del documento», comisariada por Mónica Amor y Octavio Zaya, «F(r)icciones», curada por Ivo Mesquita y Adriano Pedrosa; y «Eztetyca del sue-ño», que tiene a Zaya y el argentino Carlos Basualdo como responsables y abrirá sus puertas a comienzos de febrero, son las exposiciones que completan una visión que rompe con los estereotipos de nuestro arte y que, sin duda, va a inspirar nuevas indagaciones.

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