Asociación libre sobre la anorexia

Espectáculos

«Opera anoréxica» de A. Binetti. Dir. A. Binetti y P. López. Int.: M. Escape, M. Hernández, E. Pereyra, A. Visintín. Mús. Orig.: G. Etkin y M. Zoppi. (El Camarín de las Musas.)

Los directores de la desopilante comedia rural «Llanto de perro», estrenada el año pasado, sorprenden ahora con una puesta de gran atractivo plástico, pero bastante difusa en cuanto a sus contenidos dramáticos. En pocas palabras, se trata de una «instalación teatral» que combina proyecciones, música incidental, baile, canto lírico y grabaciones sonoras (en las que incluso puede escucharse el ruido de varias licuadoras).

El autor y director Andrés Binetti tomó algunos poemas propios y además de proyectarlos en la pared, los puso en boca de sus actores junto a otros testimonios referidos a distintos casos de anorexia. («Al día de hoy llevo 4 meses sin casi probar bocado, y me siento divina. Antes pesaba 56 kg y ahora 35.» informa una de las supuestas pacientes). Son textos lacónicos y de fuerte impacto apenas suavizados por situaciones absurdas (el grupo organiza un coro masticando sus respectivas zanahorias) y por otras declaraciones no menos insólitas. Todo transcurre dentro de una gran caja blanca de cuatro metros de ancho, cuatro de profundidad y dos metros de altura, muy similar al dispositivo denominado «Cámara Gesell», que fue creado para la observación de pacientes en tratamiento psicológico, en especial grupos familiares. Allí se van sucediendo las escenas sin una clara ligazón.

En realidad, todo el espectáculo es una invitación a asociar libremente. Pero, mientras algunas situaciones parecen abrirse a múltiples interpretaciones; otras, en cambio, se cierran en sí mismas como si fueran producto del automatismo creativo de su autor y no de un riguroso criterio dramatúrgico.

Este nuevo espectáculo dirigido por
Binetti y Paula López no carece de interés, siempre y cuando el espectador no se obsesione en relacionar las partes con el todo o pretenda encontrarle un sentido claro y concreto a cada signo escénico. En compensación podrá reírse con las absurdas anécdotas familiares que cada intérprete narra superponiéndose al resto de sus compañeros.

A las buenas actuaciones de todo el elenco se suma la destacada participación de la cantante lírica
Meri Hernández, dueña de una bellísima voz.

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