15 de septiembre 2004 - 00:00

Atractiva alegoría sobre el placer de la lectura

Atractiva alegoría sobre el placer de la lectura
Carlos María Domínguez «La casa de papel» (Bs.As., Alfaguara,2004, 142 págs.)

Hace ya quince años que el escritor argentino Carlos María Domínguez decidió instalarse en Uruguay, convirtiéndose en un experimentado conocedor de la historia y la geografía de «la otra orilla», cuyos rasgos y personajes afloran en su narrativa así como en sus biografías y libros de investigación.

Sus ficciones son de pura cepa rioplatense, pero a la vez ostentan un rasgo muy personal ya que Carlos María Domínguez, al cambiar la tradicional perspectiva urbana por otra más agreste y ribereña, ha generado una imagen de «la otra orilla» tan atrayente, vital -y en ocasiones misteriosa-que rompe definitivamente con los empobrecidos estereotipos porteños. Ya no se trata de un río «inmóvil» como pretendía Mallea, o «sin grandeza, ni belleza» como ironizaba Juan José Saer en «El río sin orillas»; sino de un peligroso laberinto de topografía oculta y cambiante, escenario de las más variadas aventuras e utopías, incluyendo las consabidas incursiones de contrabandistas y piratas. De este material tan fértil dan cuenta los cinco relatos que acompañan esta esperada edición de «La casa de papel» (Premio «Narradores de la Banda Oriental 2001»).

Como navegante y estudioso de la cuenca del Plata, Domínguez redobló su apuesta al rodear a nuestro río de ese halo de misterio y furor que siempre está presente en la lucha del hombre contra lo ingobernable de la naturaleza, y que toma como modelo al tenebroso río Congo de Joseph Conrad, a quien el autor dedica su encantadora nouvelle «La casa de papel».

Pese a su brevedad, «La casa de papel», se trata de un texto rico en contenidos y con un sutil cincelado de personajes, que habla del placer de la lectura y de los peligros que ésta encierra cuando se la utiliza para reemplazar la vida o para resguardarse de ella. Entre académicos de Cambridge y bibliófilos empedernidos, la conmovedora historia de un hombre que construye junto al mar una casa hecha de libros y que al igual que otros personajes de este autor termina vencido por la obcecada fuerza de la naturaleza. La calidad de ese relato ha hecho que se publicará como libro en alemán, francés, holandés, inglés, italiano y portugués, y Domínguez pasó a estar representado por la agente Carmen Ballcels.

Patricia Espinosa

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