•»Pese a la crisis y a que suena narcisista, debo decir que este año arrancó muy bien para las actividades culturales de Buenos Aires» dijo el Secretario de Cultura Jorge Telerman en la disco «Palacio Alsina», la noche de la inauguración del Festival de cine municipal. Desgraciadamente, el narcisimo fue duramente puesto a prueba al día siguiente, cuando ni él ni Rubén Stella pudieron dar sus discursos en la apertura de la Feria del Libro ante la silbatina del público, mucho menos tolerante que el de cine con la participación de funcionarios en actos culturales.
•Claro, lo de Palacio Alsina era más privado: el secretario de cultura de la ciudad se abría paso entre los entusiastas que bailaban en la penumbra de la disco y las atractivas mozas que repartían empanadas y encontraba interlocutores con quienes conversar: «El Colón por dos pesos es un éxito, ya no quedan entradas» se alegraba, y también se esforzaba por estar a tono con los que inundaban el lugar y repetía: «Dicen que la película francesa de Claire Denis es muy buena».
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
•El Festival repite errores históricos: durante la tarde del sábado, en el pequeño cine Cosmos, la película «Invencible», de Werner Herzog tuvo gran parte del público amontonado en las escaleras. La noche del viernes, en la sala Leopoldo Lugones del Teatro San Martín, mientras se proyectaba uno de los films seguía ingresando gente que había comprado su entrada y que se encontraba con la totalidad de las butacas ocupadas. Al día siguiente no sobrevendieron por razones de seguridad. «Los bomberos nos advitieron que la gente no puede exceder la capacidad de las butacas», decía.
•plain Pasatiempo para snobs. El viernes se programó lo que se llama una «instalacion audiovisual», consistente en proyectar «Un condenado a muerte se escapa» contra una pared de la ex cárcel de Caseros, y grabar el acto. Más interesante habría sido pasar «El boquete» en la carcel de Villa Devoto y ver qué pasa.
• Para atender. En Sala AB del Centro Cultural San Martín se está presentando Fernando Kabusacki (ex Los Gauchos Alemanes), ahora con la National Film Chamber Orchestra, siete amigos proyectando peliculas con musica en vivo. Debutaron con «El maquinista de La General» y «The Planet», y seguirán el próximo fin de semana con «Fausto» y «Nobleza gaucha» (versión completa, con partes que se daban por perdidas, y que encontró recientemente el historiador Fernando Peña).
•La produccion en crisis. Mañana, a las 14.30, se anuncia un diálogo entre canadienses y argentinos sobre la industria cinematográfica, con artistas, críticos y representantes de festivales canadienses, pero ningún productor, ni de aquí ni de allá. Ni siquiera un miembro del Scotia Quilmes Bank. En todo caso, el único nombre que figura es el de Lisandro Alonso, el director de «La libertad».
•Un enigma: ¿tendrán todos los candidatos a la recompensa de las fundaciones Antorchas, Goteborg y Hubert Bals, que premiarán con 10.000 dólares el proyecto de cine de un director latinoamericano joven, las mismas posibilidades? El único miembro latinoamericano del comité de recomendación es un argentino cercano a los candidatos locales.
• Las mejores películas, a juicio del público, van siendo la china «El huerfano», la israelí «La mujer de mi vida» (ambas en competencia), el documental argentino «Ciudad de María» (sobre las peregrinaciones a San Nicolás), y las más breves de Aleksandr Sokurov y Antonio de Oliveira (pero no las más largas, aunque igual son buenas). También, la comedia musical egipcia «Silencio, se rueda», que la gente termina
•Tres bajas. Los cinco programas de videoclips de Exploding Cinema son sólo cuatro. Roger Guenveur Smith, que venía como miembro del jurado, se volvió al otro día (al menos, antes de irse se acerco por propia voluntad a charlar con la gente que estaba viendo «A Huey P. Newton Story», el film de Spike Lee que él escribió y protagoniza). Y David Blaustein, director del Museo del Cine, fue operado del corazón. Doble bypass. En su caso, antes de internarse dejó a punto la sección a su cargo, «Los que no somos Hollywood».
Dejá tu comentario