Florencia de la V celebra, junto al «soñador»
Manuel Rodríguez y su «coach» de baile, el
triunfo en «Bailando por un sueño».
Adrián Suar está más desesperado que las «Amas de casa», y en «Canal 13» rezan por que la tercera sea la vencida: cambiarán los días de la serie, por tercera semana consecutiva, cuando ya intentaron ubicarla los miércoles (sin éxito), la pasaron al jueves (también perdieron) y ahora estará dos días seguidos. Se verá hoy y mañana a las 23.30 mientas «Telefé» optó por cesar en cambios y repetirá la ecuación de la semana pasada con «CQC» hoy y «Hermanos y detectives» mañana. El tiempo del teleespectador, por supuesto, es lo que menos importa.
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Otro que tendrá nueva estrategia es «Canal 7» y desde el lunes estrenará su transmisión ininterrumpida, que comenzará a las 2 de la madrugada hasta las 6 de la mañana. Darán películas y programas repetidos del día. ¿Buscan mejorar el rating de madrugada que nadie mide? Tal vez crean que mejorarán el piso de rating para los debuts de la semana que viene. Habrá que ver cuánto logran Fernando Peña o Marcos Mundstock en «Canal 7».
En la final de «Bailando por un sueño 2», después de la lambada, vals y charleston, el voto del jurado se contradijo con el del público: mientras los primeros votaban por la bella y dócil Emilia Attias, los televidentes dieron ganadora a Florencia de la V vía mensajes de texto. El rating también fue para este concurso, con 31.1 puntos de Marcelo Tinelli contra lejanos 23.8 puntos de «Montecristo».
Más allá de que el voto del público sea veraz o esté algo influido para corroborar lo que se creía desde el primer programa (que vencería De la V) resultaron risibles los gestos de enojo o alegría de los cuatro jurados (expertos a esta altura en actuar en este festival guionado) y también costó creerse el exagerado raid de lágrimas de De la V. La que peor actuó fue la jurado Laura Fidalgo, quien deberá mejorar pues tendrá su revancha como participante de «Bailando por un sueño 3». El lunes próximo arranca el tercer culebrón de «Showmatch».
No hizo buen papel Andy Kusnetzoff en «Argentinos por su nombre» cuando llevó a tres chicos de Villa Oculta al boliche Opera Bay. Intentó mostrar los «contrastes» con tres chicos «bien» que realizaron un tour nocturno por Isidro Casanova pero, como todos los programas de periodismo «cool» que pasean por villas, falló en buscar la «integración». Mas bien reveló, una vez más, la brecha entre entrevistado y entrevistador, aunque pretendan diluirla poniendo al conductor a compartir el mate y facturas con los interlocutores. El caso de Kusnetzoff fue más allá pues evidenció que los «logros» de los chicos pobres en Opera Bay se debieron a la amistad del conductor con el relacionista público que los condujo al vip, les presentó lindas chicas que hasta besaron para las cámaras.
Sonriente ante cámaras pero agotado en el blackstage, Marcelo Tinelli tomó la decisión de reducir la frecuencia de «Showmatch» para 2007. Trascendió que volverá al esquema de dos veces por semana, los lunes y jueves, con «Showmatch» en «Canal 13». Se concentrará entonces en los programas de «Ideas del Sur», por caso, un ciclo de entretenimientos semanal que le ofrecieron a Jorge Guinzburg y al parecer aceptó. Tal la preocupación de «Telefé» en su derrota diaria frentea Guinzburg con «Mañanas informales» que pensaron en convocar a Gustavo Yanquelevich para que invente algo. Su trabajo en «Telefé» sería uno más pues el ex programador de esa emisora ya tuvo ciclos exitosos como «Amor mío», el año pasado, con Romina Yan y Damián De Santo, en coproducción con Cris Morena.
«Chiche» Gelblung presentó en «La vida es bella» un grupo de mujeres en ropa interior exhibiendo su celulitis y buscando soluciones. El conductor marcaba los pozos en sus glúteos y piernas «irreversibles con cirugía», según el médico presente, y escuchaba sus penurias. Luego sentó a dos hombres a comer, uno hidratos y otro proteínas, para evaluar quién engordaba más, para pasar finalmente al móvil desde un puesto de choripán. La nota se titulaba «¿Qué come la gente normal?».
El mayor rating lo logró Gelblung la semana pasada con el programa dedicado a la anorexia en el mundo de las modelos. Convocó a siete manequins en bikini, las pesó y luego realizó un cálculo para obtener su porcentaje de masa muscular. De acuerdo al resultado, una nutricionista las retaba.
El show con modelos continuó frentea una mesa de comida para que cada una se sirviera en un plato lo que comería habitualmente. Las modelos llenaron los platos, al parecer, para no seguir siendo levantadas en peso por la nutricionista. Daba igual pues nadie las vio comer. Lo inverso ocurre diariamente en el reality para bajar de peso de Andrea Politti en «Canal 13», donde los gorditos que concurren deben dejar de comer en abundancia y se los reta cuando aumentan de peso o no bajan. Pero también los retan cuando se pasan al otro extremo y les advierten sobre el flagelo de la anorexia. Así no hay cuerpo que aguante.
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