• Tan poca creatividad hay en la TV que no hubo programa que no cansara con sátiras al spot publicitario de Ricardo López Murphy. En «CQC», «Duro de domar», «Mañanas informales» y «Circo crillo» (por sólo mencionar unos pocos y dejar de lado la radio) ofrecieron sus versiones distorsionadas de dicha propaganda. La última fue la del ciclo de Nicolás Repetto. Como cuando se fue a España y regresó para retratar la crisis argentina que todos ya conocían, Repetto volvió a llegar tarde a la sátira -debutó el martes- luego de una larga semana de parodias. Ofrecieron la peor versión: hicieron insultar a López Murphy sobre la coyuntura actual, con nombres propios. A favor de Repetto queda la comparación de su spot con el del «Payaso Mala Onda» de Jorge Guinzburg, que fue mucho peor.
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• El programa de Repetto es una extraña combinación de todo lo que le dio éxito en TV. Tiene el «7 y medio» y la tribuna con «talentos» de «Nico»; las bailarinas de «Sábado bus» y algunas secciones que pretenden ser ingeniosas de «Domínico». Lástima que no haya ni un guiño de «Fax», que fue lo mejor que ofreció. También se advierte una búsqueda deliberada de espectacularidad, a lo Maradona, con un gran estudio, sensación permanente de falta de tiempo para emitir el material y corridas suyas de una punta a la otra. El primer programa midió 13 puntos y el segundo cayó a 9. Para repuntar, ayer llevó a Guillermo Coppola, Laura Oliva y más humoristas. ¿Alcanzará?
• Gran Hermano por dos. Marcelo Tinelli hará un revival de las parodias a los políticos en el reality electoral «Gran cuñado». Se emitirá desde el martes y contará con imitadores de los principales candidatos, a 15 días de las elecciones. El otro «Gran hermano» estará a cargo de Endemol, para el año que viene en «Telefé» y se llamará «Gran hermano Vip». En Argentina ya se vio una versión similar pero devaluada, el reality de los actores en «Canal 9» donde, por caso, Emilia Mazer había llevado a su gato por temor a extrañarlo. Pero el show para el año que viene apostaría a «celebrities» de mayor alcance. Habrá que ver si ofrecen buen cachet a los artistas para que acepten recluirse en lugar de protagonizar las casi 20 ficciones que prometen las productoras para el año que viene.
• Pases en radio para 2006. Fernando Peña firmó para volver a la emisora donde nació, «Metro», que irá de 7 a 10 en lugar de Gonzalo Bonadeo. Preocupa a «Mitre», del monopolio Clarín, su caída sistemática en rating en manos de Radio Diez y busca modificar su grilla para el año que viene. Sin embargo, resulta raro que para levantar el rating conversen con Jorge Lanata para la segunda mañana (en reemplazo de Lalo Mir, Ernesto Tenenbaum y equipo), quien hace meses sigue en los últimos puestos del rating (en el último trimestre quedó en el puesto 18 de AM y FM). Para comprender los intercambios de nombres hay que recordar la alianza entre «Canal 13» y Marcelo Tinelli, socio mayoritario, hasta ahora, de «Radio del Plata». Ante el bajo rating y altos cachets de esa radio, el pase de Lanata implica no sólo un guiño más hacia «Clarín» sino alivio a los números de la emisora.
• Para llenar el hueco que dejaría Lanata en Radio Del Plata, Mónica Cahen D'Anvers y César Mascetti transmitirían desde su estancia en la Provincia de Buenos Aires, como hace años vienen prometiendo. Y el lugar que deje la pareja en Del Plata (9 a 12) lo ocuparía Fernando Bravo. La segunda alternativa en esa emisora sería Maximiliano Montenegro y Reynaldo Sietecase, de 7 a 9 y Mónica y César de 9 a 12. Con tal de recuperar rating, el monopolio también pasaría a Roberto Pettinato de «La 100» a «Mitre». Otro pase es el de Daisy May Queen, que deja después de una década «FM Hit» y se muda a Radio Pop (101.5). Irá de 9 a 12.
• Momento lamentable en el programa de Susana Giménez. En la final de los Mini-music, que copia a «Operación triunfo», a cada participante le mostraban un compilado con saludos de sus parientes. Una joven venía sobreactuando excesiva alegría pero al ver el saludo de su bisabuela rompió en llanto, también exagerado pues a los pocos segundos se sobrepuso. Luego, entonó algunas estrofas de una canción de Joan Manuel Serrat hasta que exclamó: «¡No puedo, no puedo! Me quiero ir». El show del golpe bajo no cesa en TV pero menos cesa la gran cantidad de padres dispuestos a ver a sus hijos en televisión, a la espera de ganar algún premio.
• Lo impensado, tiene espacio en TV. La ex vedette Silvia Peyrou recobró protagonismo los últimos días cuando el personaje de Luis Rubio, Eber Ludueña, la llevó a «La noche del Cuatro». (Al conductor se lo soporta un ratito, diez minutos como invitado para que haga sus rutinas, pero como conductor es demasiado.) Y Peyrou de ahí en más estuvo en varios programas, entre ellos, «Mañanas informales» con Jorge Guizburg, que tiene que llenar 3 horas.
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