2 de enero 2001 - 00:00

Bergman amargo condenó el cine que se hace hoy

Ingmar Bergman.
Ingmar Bergman.
Estocolmo (Reuters) (02/01/2001) - El director de cine sueco Ingmar Bergman piensa que el cine es una «industria sangrienta y prostituida», y confesó que recientemente soñó que besaba los pies de sus actrices. Bergman, de 82 años, vive aisladamente, casi no se lo ve en público y por lo general les rehúye a los periodistas.

«He dejado, después de todo, el oficio de carnicero y de la prostitución», dijo Bergman al diario sueco «Expressen». Cuando el periodista le pidió que aclarara lo que quiso decir, Bergman respondió: «Sí, me refiero al cine».

Bergman
dirigió recientemente la obra de teatro «María Estuardo», de Friedrich Schiller, que se presentará hasta mayo con la actuación de las suecas Pernilla August y Lena Endre. Bergman se refirió también a un sueño que había tenido con esas dos actrices. Contó que soñó que estaba en la parte baja de una piscina y que por el otro lado caminaban August y Endre, con trajes de baño que describió de provocativos.

«Cuando se sentaron en el extremo de la piscina, aparecí yo. Recién había visto las Olimpíadas de Sydney, por lo que nadé estilo mariposa con bastante rapidez. Llegué hasta ellas y les besé la planta de los pies.»
Bergman dijo que hay dos lugares del mundo donde se siente como en su casa: en el escarpado islote sueco de Farö donde vive y en Roma.

En Farö, Bergman tiene siete casas, en las que recibe a todos sus hijos, nietos y bisnietos. Bergman, que se ha casado cinco veces y tiene ocho hijos, reconoció haber sido un mal padre, pero aseguró que ahora mantiene buenas relaciones con todos sus hijos.

En Farö, Bergman ve películas todos los días a las 3 de la tarde en un cine privado. Posee 4.500 films en video y todos los años elige entre 150 y 200 películas que el Instituto de Cine de Suecia le hace llegar para que se pueda mantener al día con lo que se está exhibiendo.

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