Bienal de La Habana acusa el impacto de la globalización

Espectáculos

La Habana - (23-11-00) Este diario asiste a la Séptima Bienal de La Habana, convocada por el Centro de Arte Contemporáneo Wifredo Lam, que se prolongará hasta el 1 de enero de 2001. Son 170 artistas, en nueve grupos de tres continentes, varios de Europa y EE.UU., que muestran pinturas, dibujos, cerámicas, fotografías, instalaciones y performances en toda la red de galerías además de 20 sitios históricos, entre ellos el Parque Histórico Militar del Morro y La Cabaña, la Casa Simón Bolívar, el Castillo de la Real Fuerza, el Centro Cultural de España, la Biblioteca Nacional y el Convento de San Francisco.
El lema «Uno más cerca del Otro» es, hasta mañana, objeto de debates en el Centro de Prensa Internacional y se refiere a las relaciones personales, a la comunicación entre los seres humanos, al cuestionamiento del papel de los nuevos mediadores que se interponen entre los hombres y a los cambios producidos en los espacios físicos interiores y exteriores y en el comportamiento humano a partir de la introducción en la vida cotidiana de los nuevos medios de información y comunicación.
Otro de los temas es la modificación de la noción de individualidad, nacionalidad y universalidad a partir de la globalización económica, modificadora también de las prácticas artísticas. El multiculturalismo, que ha devenido un fenómeno más complejo debido a la inserción de artistas y expresiones culturales de los países pobres en las estructuras e instituciones culturales y sociales de las economías altamente desarrolladas, forma parte de los Encuentros Teóricos a cargo de 35 curadores, críticos, teóricos, historiadores y coleccionistas de los países intervinientes.
Por la Argentina participan
Rodrigo Alonso, Belén Gache y Andrea Giunta. Entre los trece artistas seleccionados por los curadores cubanos se encuentran Liliana Porter, Graciela Sacco, Fabiana Barreda, Leonardo Erlich, Oscar Bony y el Grupo Escombros.
Uno de los propósitos fundamentales es la incorporación de la arquitectura y el urbanismo como manifestaciones artísticas y entre las exposiciones temáticas figura el homenaje a la restauración arquitectónica llevada a cabo en los últimos 40 años, tanto en La Habana como en ciudades del interior, así como la arquitectura de los años '60. Debe destacarse que esta bienal ha sido seleccionada por la UNESCO como sede de los Premios para la Promoción y el Fomento de las Artes Plásticas, cuyo jurado está presidido por el crítico francés
Pierre Restany.
A lo largo de su historia, la Bienal de La Habana ha puesto un énfasis especial en la participación del arte contemporáneo cubano y ha sido receptiva a las constantes del hecho artístico insular, a las peculiaridades más fecundas de lo que hoy se denomina Nuevo Arte Cubano. Un amplio abanico de tendencias y medios se observa en los 18 invitados cubanos, entre ellos varios arquitectos y grupos como Los Carpinteros (conocidos en Buenos Aires), que han desplegado una ciudad imaginaria e indagan acerca de las connotaciones simbólicas contenidas en la arquitectura. La Rampa es un núcleo vital y las intervenciones en esta populosa arteria intentan «adecentar» y devolverle su en-canto original.
En una próxima nota ampliaremos nuestros comentarios sobre este relevante acontecimiento cultural en La Habana, cuya Ciudad Vieja, Patrimonio Cultural de la Humanidad desde 1982, ostenta un estilo barroco colonial pero diferente de otras ciudades coloniales, donde había gran profusión de templos y conventos.

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