Lou Marinoff «Pregúntale a Platón. Cómo la filosofía puede cambiar tu vida» (Barcelona, Ediciones B., 2003, 396 págs.)
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Con este nuevo título Lou Marinoff intenta emular el éxito de ventas de su anterior libro «Más Platón y menos Prozac». Este profesor de filosofía (fundador de la American Philosophical Practitioners Association) se dedica desde hace años a la práctica y difusión de la «clínica filosófica», destinada a la orientación y ayuda de personas «cuerdas».
Tomando de guía a pensadores de todos los tiempos, Marinoff intenta destrabar problemas afectivos, conflictos de la vida cotidiana o la muy temida obstaculización de logros, siempre con una cita transformada en consejo, que tanto puede provenir del existencialismo francés de Jean-Paul Sartre o Albert Camus como de Friedrich Nietzsche, Mahatma Gandhi o Epicuro. Todo depende del perfil de cada «cliente»(copiando, de modo apresurado y meramente referencial, al terapeuta norteamericano Carl Rogers, que en los años setenta alcanzó fama con su «Psicoterapia centrada en el cliente»), término que Marinoff prefiere utilizar antes que el de «paciente», mucho más ligado al psicoanálisis, justamente, la ciencia a la cual pretende desplazar mediante este esquemático método de difusión, tan parecido al de « Selecciones del Reader's Digest».
Para este profesor, la filosofía es pragmatismo puro y se esmera en promocionarla como «la aplicación de ideas útiles a sus problemas concretos de la vida cotidiana». A su entender, el acceso a la verdad sólo puede depender del sentido común y del esmerado ejercicio de la voluntad. La segunda parte del libro está dedicada específicamente a esas «grandes preguntas» que le plantean sus clientes: ¿Es necesario sufrir?, ¿Qué es el amor?, ¿Es usted un ser espiritual?, ¿Quién manda aquí: nosotros o las máquinas?, ¿Es posible ganar «la guerra de los sexos»? Obviamente « Pregúntale a Platón» no es un tratado de filosofía sino otro libro más de autoayuda con pretensiones de de intelectualidad y trascendencia. Basta con revisar el apéndice de filósofos, cuyo pensamiento queda sintetizado en una ridícula ficha por tema, lema y grandes éxitos, para darse cuenta que desde aquel lejano boom editorial de Dale Carnegie (autor de «Cómo ganar amigos») el género de autoayuda no parece haber evolucionado demasiado. Patricia Espinosa
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