17 de octubre 2000 - 00:00

Cine multiétnico en simultáneo

Con cinco estrenos simultáneos en la misma salareaparece mañana Contracampo, la distribuidora de Nicolás Sarquís: setrata de un drama turco, un melodrama chino -ambos ya vistos en Mar del Plata-,y tres películas del iraní Abbas Kiarostami, que son novedad casiabsoluta (sólo se vieron, sin traducción, hace un tiempo en el cine clubNúcleo).

Creada por Sarquís, Contracampo fue lasección más prestigiosa del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata.Gracias a ella, nuestro público conoció el cine de Kiarostami, TheoAngelopoulos, Aleksandr Sokurov y otros grandes artistas del cine, amén derarezas tan deliciosas como «Tren de sombras», de reciente estreno enBuenos Aires. De ese modo comenzó la «movida» de cine-arte que habría deenriquecer la cartelera argentina en los últimos años. Apartada de Mar delPlata, Contracampo se convirtió en distribuidora a pulmón, y no le fue fácilmantener una continuidad. Pero ahora vuelve, con su propio pequeño festival decinco títulos, que han de conocerse esta semana en el Village Recoleta, y luegoen muestras por todo el país.

Uno es «Yara» (herida), del turco-germano YilmazArslan, sobre la odisea de una joven que quiere volver a Alemania con supadre, film que obtuvo el premio de mejor actriz en Mar del Plata '98. Otro, «Yendoal colegio con papá sobre mi espalda», de Zhou Youchao, basado en unhecho real, el esfuerzo de un joven campesino para seguir estudiando, aunque supadre estuviera lisiado.

Y las de Kiarostami son «Primer plano»,suerte de docudrama que a través de un impostor refleja cuestiones de lasociedad iraní, y del cine universal, «¿Dónde queda la casa de mi amigo?»,o la aventura de un niño que debe devolver un cuaderno ese mismo día, sí o sí,y su continua-ción, «La vida continúa», donde el supuesto director de laanterior película busca a esos niños después de un terremoto. Ambas películascomponen una suerte de trilogía con la encantadora «Detrás de los olivos»,pero cada una puede verse por separado sin mayores pérdidas.

Una advertencia: «Detrás de los olivos» yaestá en video, pero, a juzgar por los lineamientos del sello Contracampo, lasotras películas probablemente nunca pasen al video, de modo que habrá queverlas en cine, sí o sí, como el cuaderno del chico.

Entretanto, Sarquís concretaría para estosúltimos meses del año una coproducción irano-argentina de Mahmoud Khalari,a filmarse en Teherán y Mar del Plata. Se trata de un viejo proyecto de Khalari,nacido cuando su película «La nube y el sol ardiente» ganó hace dos añosel primer premio en Mar del Plata. El iraní imaginó entonces la historia dealguien que gana en ese festival el dinero para hacer una película, pero pordistintas razones el tiempo corre en su contra. Lo que no imaginó, es quegracias a las demoras del INCAA ese argumento se le iba a volver casiprofético...

 

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