30 de junio 2016 - 18:44
Coetzee: "Una visita de los niños al matadero podría sacudir sus almas"
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Explora asimismo "el trato que los animales firmaron con la humanidad", según el cual los humanos les defendían de los animales cazadores a cambio de que luego "entregaran sus cuerpos", un "mal trato impuesto contra vuestra especie", asegura la protagonista: "Si yo fuera una cabra, preferiría jugármela con los leones y los chacales".
Elizabeth también afirma, contra la concepción de que los humanos son superiores a cualquier animal, que el ser humano quiere "disolverse en su naturaleza animal", como se manifiesta al mantener relaciones sexuales, pero que con la consumación de estas esta intención "se acaba y vuelve la razón".
La anciana protagonista, afectada por la edad, según la imaginación de Coetzee, se muestra dolida por la crueldad humana con los seres de otras especies y llega a decirle a su hijo que solo le queda arrodillarse "y pedir perdón por todos nuestros asesinos".
"Mi fe ciega está en la facultad de simpatizar", declara también el personaje, que defiende que es una facultad "innata" en los seres humanos que "se puede cultivar o dejar marchitar, aunque hoy en día se deja marchitar".
Finalmente, Elizabeth revela a John que le manda esos escritos para pasarle "su memoria" sobre esos animales, porque les "recuerda" para que su existencia no vaya al vacío y por eso escribe para ellos "que no tienen voz".
Tras esta lectura, el ganador del Nobel de Literatura de 2003 ha contestado las preguntas de los asistentes, en un acto de más de dos horas de duración, y ha asegurado que "el derecho a la vida no se les atribuye a los animales en Occidente".
Coetzee, definido por la impronta filosófica de sus obras y su compromiso ético e intelectual, ha explicado que en su trabajo "la crueldad contra los animales no tiene ninguna función, aunque a veces es representativa".
El acto ha estado moderado por José Carlos Miralles, que ha destacado de la obra del lingüista sudafricano su "sabor cervantino", y se enmarca en el ciclo Capital Animal, que promueve en Madrid distintas actividades en torno a la idea de respeto y empatía con los demás animales.

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