28 de diciembre 2000 - 00:00
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La intimidad como territorio de descubrimiento
Obra de Martín Blaszko.
Del primero se exhiben en el Museo de Arte Moderno (San Juan 350), obras pictóricas con el marco recortado o de contorno irregular -un tema que estos artistas abordaron con pasión-, y esculturas, disciplina por la que principalmente se lo conoce realizada en la Argentina, país que representó en la Bienal de San Pablo en 1952 y en la de Venecia en 1960. Su obra de planos que cruzan el espacio, con su dinámica de ritmos y tensiones, en la que se observa al compararla con los cuadros, la incidencia del marco recortado, una complicada red de líneas-fuerza que desafían la ley de gravedad, es el producto de una rigurosa racionalidad.
* Madí no se terminó en la década del 50. Y esto puede verse en las recientes obras de Carmelo Arden Quin (87 años), para lo que vale la pena llegarse hasta el MACLA, (Museo de Arte Contemporáneo Latinoamericano) donde se exponen casi 90 trabajos de diferentes épocas. Así como Martín Blaszko se deslumbró ante su obra, Arden Quin nos cuenta cómo en la década del '30 se deslumbró con las conferencias dictadas por Torres García en la Sociedad Teosófica Uruguaya. Nunca trabajó en su taller ni fue influenciado por el Abstraccionismo Simbólico Americanista pero sí se sintió atraído por el Constructivismo que está en la base de su estética.
La ruptura de la ortogonalidad, lo infinito de la geometría, la sutileza de la línea, el equilibrio logrado apenas con un punto en el plano, la armonía del encuentro entre el punto, la línea y el plano se vuelven apasionantes porque además es un permanente ingreso al terreno de lo lúdico. Lo imaginamos construyendo su obra, buscando, a partir del trazado de una línea, lograr una forma que jamás se repite, que es una invitación a admirar el orden universal y que cuando nos explica los fundamentos de su estética, sólo apoya un libro sobre otro dejando que sus ángulos abran un mundo de posibilidades además de sostener con mirada pícara, que el ojo es visiblemente geométrico, por eso es Madí.
Del encuentro con estos dos energéticos artistas queda flotando en la conversación el deseo fijo, absorbente del hombre de inventar y construir objetos dentro de los valores absolutos de lo eterno. El concepto de invención se definirá como pasaje, como estallido de deseo y el de creación como hecho, como esencia. Estos conceptos formaron parte del famoso Manifiesto Madí de 1946. ¿Será posible hoy esta utopía? Clausura el 31 de Enero. Centro Cultural Pasaje Dardo Rocha (50 entre 6 y 7) La Plata.




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