28 de febrero 2007 - 00:00
De cómo el Tetra Brick salvó una revista cultural
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Después de
que la
versión
inglesa fuera
comprada y
remozada
por la nieta
de uno de los
inventores
del Tetra
Brick, ahora
los editores
de «Granta»
en español
también
buscan
reimpulsarla.
Si bien Rausing sostiene que «Granta» seguirá profetizando quiénes serán los escritores consagrados en el futuro, como hizo con la mayoría de los premios Nobel, que escribían en sus páginas antes de serlo», hay grandes expectativas sobre como será luego que se aleje Ian Jack, la revista que Bill Buford definiera como «un magnífico trampolín intelectual». Si la «Granta» original en mano de una especie de Victoria Ocampo se ha vuelto controversial, la «Granta» en Español no deja de alimentar la esperanza de que sea, a partir de su publicación por Alfaguara, ese «puente narrativo e intelectual entre los diversos países de lengua española», planeado por sus editores, Valerie Miles y Aurelio Major, intención que, mientras la tuvo el poderoso holding Planeta, no se cumplió.
Valerie Miles es una periodista norteamericana, afincada en Barcelona, que trabajaba en la sección Cultura del diario «La Vanguardia». Un día tuvo que entrevistar al escritor Richard Ford y se hicieron amigos.En sus charlas, Ford le comentó que «Granta» tenía el proyecto de salir en español, y le propuso que se encontraran con el presidente de la revista, Rea Hederman. La idea comenzó a crecer, y en Barcelona se sumó el mexicano Aurelio Major que traía la experiencia de haber participado en la edición de dos revistas culturales emblemáticas de su país: «Vuelta» (conducida por Octavio Paz) y «Letras Libres».
La idea de publicar «Granta-» en Español, interesó hace ya tres años al Grupo Planeta. Y tanto que, además, a Valerie Miles le ofrecieron «que dirigiera una editorial que habían comprado en la Argentina, y que tenía un excelente fondo editorial: Emecé». Todo indica que las relaciones internas, por decirlo de forma suave, no fructificaron. Pero Valerie tenía una carta guardada que hace poco puso sobre la mesa de José Manuel Lara, el acuerdo de «Granta» era con ella, y se fue a visitar a la gente de Jesús de Polanco. Así Valerie y Aurelio saltaron del Grupo Planeta a su mayor competidor, el Grupo Prisa, esperando que «Granta» en español no fuera como hasta entonces: una gran publicación literaria que sólo llega a cenáculos y capillas de Barcelona y Madrid.
Uno de los calificados librerosde la Argentina, explicó a este diario que «de los siete números publicados en la etapa Planeta, sólo se distribuyó en la Argentina el ' número cero', dedicado a 'Los mejores novelistas jóvenes británicos 2003'. Dejando al país, y al resto de América Latina, sin las seis ediciones siguientes, dedicadas a: 1) 'Los silencios políticos, sociales, personales», 2) 'Hotel América, narraciones y recuerdos sobre Estados Unidos', 3) 'La última frontera, globalización y apertura, 4) 'Barcelona, capital cultural contemporánea', 5) 'Al este del Edén ¿Dónde comienza la dictadura política: en la idolatría popular, en la pareja, con los padres?', 6) ' Supersticiones refugio contra la intemperie globalizadora, pero coartadas de la violencia, el control político y la penetración-moral'. Con textos de Guillermo Cabrera Infante, Arthur Miller, Orhan Pamuk, Edmund White, Julian Barnes, Kazuo Ishiguro, Ian McEwan, Graham Swift, César Aira, Tomás Eloy Martínez, Philip Roth, entre otros». Ahora, acaba de llegar a la librerías «Sobre la marcha», primer número de la «Granta» en Español publicada por Alfaguara, que contiene, entre muchos otros, textos de Susan Sontag, fragmentos de sus diarios, Martin Amis. «La Abadía de Northanger», un guión gótico, Roberto Bolaño, «El hijo del coronel», un cuento inédito, Paul Theroux, «El mejor año de mi vida», un relato en Puerto Rico, César Antonio Molina, «Paseando entre utopías fracasadas», Alejandro Rossi, «Vida imaginada. De Florencia a Buenos Aires a Caracas en la memoria».


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