23 de julio 2003 - 00:00

Denuncia del maltrato a las mujeres en China

Denuncia del maltrato a las mujeres en China
Xinran Xue «Nacer mujer en China» (Bs. As., Emecé, 2003, 251 págs.)

D e 1989 a 1997, la periodista Xinran Xue (hoy residente en Londres) condujo un programa de radio titulado «Palabras en la brisa nocturna», que se hizo famoso en toda China al abrir un honesto debate sobre de la condición femenina en un país donde la mujer sigue recibiendo un trato cruel e inhumano, asociado a perversas costumbres ancestrales. Xinran Xue quedó profundamente afectada por las historias que le fueron narrando sus oyentes -incluidas las que ella misma recabó viajando por toda China-y decidió difundirlas por el mundo entero. «Nacer mujer en China» ya fue traducido a 24 idiomas, con distribución en 50 países, a excepción de China, donde el año pasado fue retirado de la venta.

Las catorce historias que integran este volumen, más algunos testimonios y reflexiones de la propia autora, son apenas una apretada síntesis de lo que significa ser mujer en la China de hoy. Sus relatos resultan escalofriantes y de una intensa negrura, especialmente los referidos a la vida campesina. En todos ellos se pone en evidencia los estragos que ha hecho el hambre, la ignorancia y la falta de una educación humanitaria en una sociedad que sigue considerando a las mujeres como artículos de uso. La autora se limitó a recopilar testimonios de maltrato físico y psicológico, violaciones, venta de niñas y otros actos aberrantes sin ahondar en el marco histórico-cultural que dio origen a este estado de cosas.

Todos sus ataques se dirigen a la Revolución Maoísta, que con sus promesas de redistribuir las riquezas y de equiparar el lugar de las mujeres al de los hombres, terminó destruyendo miles de hogares. Su siniestro aparato político dividió familias (obligó a sus oficiales de alto rango a casarse con otras mujeres), internó a miles de niños en instituciones de reeducación y asoló a la población con purgas al estilo stalinista y con la destrucción de todo signo «contrarrevolucionario» (por ejemplo, tener relaciones fuera del matrimonio, haber vivido fuera de China, usar ropa extranjera o pintarse los labios). «Serán precisas dos o tres generaciones para que la situación mejore», auguró la escritora en una reciente entrevista. Por lo pronto sus testimonios dejan abiertos muchos interrogantes. Cualquiera que haya disfrutado de las películas de Zhang Yimou («Esposas y concubinas», «Sorgo Rojo», «Ju Dou»), nada livianas por cierto, quedará sorprendido ante este reino de terror que Xinran Xue describe en su libro.

Dejá tu comentario

Te puede interesar