16 de junio 2003 - 00:00
"Discepolín no era triste ni patético"
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Periodista: ¿Cuál es su visión de Discépolo?
Betty Gambartes: El era un hombre muy tierno, que sufría de una gran indefensión. Pero, no era un ser triste, ni patético, ni amargado como algunos creen, él quería gozar de la vida y se aferró a ella desesperadamente. Tania se pasó toda la vida tratando de aclarar este punto.Y si uno escucha atentamente sus tangos podrá ver que él no adhiere a la desilusión, al contrario, denuncia a aquellos que roban y que nos quitan la ilusión.Además, fue tremendamente generoso, vivió para la gente y para ganar amigos: «Yo anduve por la vida desarmado y sin coraza. Nunca pude decir: yo, argentino». El era así, lamentablemente muchos le dieron la espalda por su adhesión al peronismo y eso lo mató.
P.: ¿Por qué se distanciaron los hermanos Discépolo?
B.G.: Enrique Santos siempre se sintió muy poco reconocido frente a la enorme figura de Armando. Hay otra corriente que dice que muchas de las obras teatrales de Armando, escritas en colaboración, eran en realidad de Enrique Santos. Cuando uno las lee reconoce su estilo, además cuando ellos se separan por culpa de Tania -Armando no la soportaba-éste deja de escribir grotesco.
P.: Tania siempre fue muy cuestionada ¿Por qué?
B.G.:Y... según lo que dice la calle, por la infinita cantidad de traiciones que le hizo a Discépolo. La leyenda sostiene que cada vez que él la descubría con algún amante, decía: «¡Ah, perdonen!» y se retiraba. Pero a mí no me interesó tomar ese rasgo. Cada uno tenía sus cosas y en la obra no se juzga a nadie. El también tuvo una relación paralela con la mexicana Raquelita, que aparece en la obra con su hijo, pero ese triángulo amoroso me permitió introducir colores musicales muy distintos: tango, boleros, algún foxtrot y hasta una copla española.
B.G.: Me parece muy importante aclarar que esto es ficción. Como se trata de un personaje real, lógicamente tomamosaspectos de su vida pero para dispararlos en la imaginación. Lejos estoy de querer hacer una biografía o mostrarlo tal cual fue. Lo que más me interesa es la mirada sobre su poética, crear un personaje imaginario, para lo biográfico ya están los investigadores y académicos. Además Discépolo nunca baja línea, él siempre se interroga: «¿Lo que yo aprendí no sirve para vivir?» Eso es lo que nos preguntamos todo, yo por lo menos. Quiero que cada uno tome lo que quiera de este fragmento de vida que ofrecemos, donde siempre está presente la necesidad de creer en la gente y en la vida.
Entrevista de Patricia Espinosa




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