Actuación de Divididos. Con Ricardo Mollo (voz, guitarras, bandurria, violín), Diego Arnedo (bajos, guitarras, balalaicas) y Jorge Araujo (batería, cajón, percusión). Invitados: Juan Carlos «Mono» Fontana (teclados), Pablo Rodríguez (saxo barítono, flauta), Semilla Bucciarelli ( acordeón), Juanchi Baleirón (guitarra), Tito Fargo (bandurria, guitarra) y Fortunato Ramos (erke). (Teatro Gran Rex, 16 al 18 de julio).
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Divididos se dio el gusto y el público le respondió con fidelidad. Es posible que estuviera presente una parte de los seguidores que disfruta con los discos del trío y que habitualmente no se atreve a los shows multitudinarios, en ambientes poco acogedores y con intensidades de volumen casi dañinas para el oído; y que, en este caso, y con la promesa de un show acústico, sacaron su entrada para verlos y escucharlos en el Gran Rex. Pero muchos otros -y aunque los precios fueran más altos que en Obras o en el Luna Park-fueron los mismos que vienen «haciéndole el aguante» a la banda desde el principio. «A nosotros nos gusta la música; y todo es música. Esto es algo que queríamos hacer desde hacía tiempo y les agradezco que nos escuchen de este modo», dijo un Ricardo Mollo feliz con la novedad de tocar a bajo volumen, con muchos instrumentos acústicos, poniendo la voz por sobre el acompañamiento y obligando al público -desde lo estético-a permanecer sentado y atento al concierto.
En algo más de dos horas, con la presencia de varios invitados que fueron entrando y saliendo para las distintas formaciones, el trío recorrió 26 títulos ya incluidos en su discografía, desde el primer álbum de 1989 -»40 dibujos ahí en el piso»- hasta el más cercano «Vengo del placard de otro». Hubo una larga primera parte « acústica» en la que, cuando estuvieron, los instrumentos electrónicos se adaptaron a un sonido más tranquilo; y desfilaron formaciones extrañas: dúos entre Mollo y Arnedo y entre Araujo y Mollo, tríos, cuartetos, quintetos, sextetos. Siempre, con las melodías y los textos de las canciones en primer plano. Todo a un volumen perfectamente escuchable y disfrutable.
Sólo para la segunda parte -en lo que fue un tercio del show-volvió parcialmente el Divididos tradicional, la «aplanadora del rock», con temas como «El arriero», «Gol de mujer», «Luca» o «Mañana en el abasto», en este caso, con el erkista humahuaqueño Fortunato Ramos como invitado. R.S.
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