"DRAGON BALL Z II. EL PODER INVENCIBLE "

Espectáculos

Goku, su hijo, y el hijo del príncipe Vegeta se enfrentan a los siniestros planes de un viejo saiyan y su hijo, un feroz supersaiyan legendario, ansioso de destruirlo todo, y con un odio hacia Kakarotto, cuyo ki le irritaba ya cuando ambos eran apenas bebés recién nacidos. Para los amantes de la serie televisiva, el galimatías antedicho significa una ininterrumpida serie de luchas titánicas, casi agónicas, y hecatombes mundiales, matizadas con alguna gotita de ternura, y también el reencuentro con figuras y situaciones aman, mientras cantan a voz en cuello eso de «Tshala Headhalaj» que sólo ellos saben, como también ellos saben apreciar las lecciones amistad, lealtad filial, unión y esfuerzo (y construcción de la musculatura) que se desprenden de la serie creada por Akira Toriyama.
Los demás espectadores, ajenos a tanto entusiasmo, sólo verán un film de animación rudimentario, con situaciones reiterativas, doblado sin mayor sincronía, y de resolución apresurada y confusa. Eso sí, la obra tiene un efecto catárquico impresionante, porque todos salen como apaleados con tanta pelea.

Dejá tu comentario