El "jurassic rock" se reúne en Obras

Espectáculos

(23-11-00) Cuando el público se familiarizó demasiado con los monstruos de Hollywood, los estudios decidieron unirlos en «combo» en films como «Frankenstein contra el Hombre Lobo». Algo así pasa con algunos viejos astros del rock & roll que, siendo (o habiendo sido) grandes o pequeñas leyendas de la música pop, se unen para poder seguir recibiendo el aplauso del público y, si es posible, beneficios económicos.
Así es como este sábado se verá en el estadio Obras un espectáculo llamado «British Rock Symphony», nombre un tanto irónico si se tiene en cuenta que el elenco está encabezado por Alice Cooper, nacido en Detroit, Estados Unidos. Jon Anderson, de Yes; Alan Parsons, el ingeniero de sonido de Pink Floyd, luego líder de The Alan Parsons Proyect, y Tony Hadley, líder del grupo new romantic Spandau Ballet, terminan por cerrar esta ecléctica banda que interpretará más temas ajenos que propios al frente de una orquesta sinfónico-rockera con cuerdas, coro y banda eléctrica compuesta por músicos extranjeros y argentinos (28 músicos y 10 coristas). Un poco más pequeña que la que acompañó este año a Deep Purple, pero con un repertorio más popular, que incluirá clásicos como «Hey Jude», «Kashmir», «Jumpin Jack Flash» y «With a Little Help from My Friends».
El espectáculo está presentado por
David Fishof, ingenioso empresario del rock & roll conocido por crear seminarios para que amateurs adinerados puedan recibir lecciones musicales de sus viejos ídolos, productor de Billy Preston (de quien acaba de editar una recopilación que se vende por Internet) y mentor de la Ringo Starr All Star Band, con la que el ex baterista beatle hizo un par de tours acompañado por viejos amigos como Jack Bruce, de Cream, o Levon Helm, de The Band.
La idea de que nadie querría ver un concierto destinado exclusivamente a Ringo quizá podría indignar a Juan Alberto Badía, pero fue tomada prestada por David Fishof para elaborar un espectáculo con algunos rockeros maduros que solos no valen tanto, pero que en tándem pueden llenar un estadio. Para redondear el concepto, los músicos hacen covers de grupos más famosos que ellos, incluyendo clásicos de los Beatles, los Rolling Stones, The Who y Pink Floyd.
A primera vista, el asunto parece una curiosidad entre divertida y sospechosa. Muchos se preguntarán si esto es una especie de «Rock and Roll Hall of Fame» itinerante o una versión rockero-geriátrica de los
Fabulosos Baker Boys. Pero, antes de seguir con la ironía, hay que reconocer que «British Rock Symphony» ha obtenido comentarios excelentes y actuaciones a teatro lleno en cada sitio donde se presentó. También se debe aclarar que el asunto comenzó con Roger Daltrey, de The Who, a la cabeza, y que luego continuó con gente tan importante como Eric Burdon, de los Animals, o Gary Broocker, de Procol Harum (su tema «With a Whiter Shade of Pale» es ideal para una versión con orquesta).
La verdad es que la formación del tour sudamericano (con varias fechas en Brasil) en principio sólo mantiene a unas de las primeras figuras originales del proyecto «British Rock Symphony», el no británico Alice Cooper (que a pesar de ser el que más hits logró entre las cuatro figuras principales, se mantiene fiel al espíritu del show y sólo interpreta un tema propio, «School's Out», dejándose llevar por hits como «Start Me Up», de los Rolling Stones, o «Another Brick in the Wall», de Pink Floyd). Su sola presencia promete un buen programa, aun cuando no todos sus acompañantes alcancen su mismo nivel (algo que hace unos años se pudo comprobar en Buenos Aires cuando Cooper sacudió al público argentino en un festival de rock duro). Es una pena que en esta gira sudamericana, «British Rock Symphony» no traiga figuras que nunca tocaron para el público argentino, como Daltrey (actualmente de gira con los Who, que por el momento no parecen tener pensado bajar a Latinoamérica) o Burdon (un músico de culto que puede ser considerado de todo menos perimido, y que aunque nunca para de hacer giras, tampoco es convocado por nuestros promotores de shows internacionales).
En cambio, no es probable que haya mucha ansiedad por escuchar los temas de Spandau Ballet que cantará Tony Hadley (cuyo gran logro es ser uno de los principales responsables de otro combo multiestelar, el Live Aid de los '80). Tampoco es fácil imaginar cómo sonarán los viejos éxitos de The Alan Parsons Proyect (el mítico ingeniero de sonido que, para no gastar un pasaje de más, aprovechará su breve visita a Buenos Aires para dar un seminario sobre técnicas de grabación).
Del que sí se sabe qué esperar es de
Jon Anderson (con todo lo bueno y lo malo que esto significa). Si bien Anderson no es precisamente un artista de las nuevas generaciones, pronto todos los teenagers del mundo estarán familiarizados con su voz, ya que el cantante de Yes acaba de ser seleccionado como intérprete de las canciones de la banda sonora de la esperada versión fílmica del clásico fantástico «El señor de los anillos», dirigida por Peter Jackson. Pero más allá de que el recuerdo de Yes sigue llevando público a cualquier estadio, al menos no cabe duda de que hits del rock sinfónico como «Roundabout» tienen buenas posibilidades de sonar interesantes junto a una gran orquesta.

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