«El Núcleo» («The Core», EE.UU.-Inglaterra, 2003, habl. en inglés). Dir.: Jon Amiel. Int.: Aaron Eckhart, Hillary Swank, Delroy Lindo, Stanley Tucci, Tcheky Karyo, DJ Qualls, Richard Jenkins.
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L as armas secretas de las principales potencias terminan logrando que la Tierra altere sus propiedades electromagnéticas y esté a punto de ser incinerada por el sol. Sin hacerse cargo de su responsabilidad en el apocalipsis inminente, el gobierno estadounidense decide salvar el planeta, siempre y cuando nadie se entere de sus armas de destrucción masiva.
Variando algún detalle, esta premisa argumental no sólo se aplica a «El Núcleo», sino que describe perfectamente la historia de una de las mejores películas fantásticas del cine inglés: «El día que se incendió el mundo» («The Day the Earth caught Fire»).
A los 92 años, el olvidado realizador Val Guest probablemente pueda sentirse un pionero viendo «El Núcleo»; después de todo, en 1961 su guión mencionaba armas de destrucción masiva conocidas por todos los espectadores, como la entonces popular «Bomba H». «El Núcleo» tiene todos los recursos técnicos para plasmar un viaje imposible al centro de la Tierra con los mejores efectos especiales. En lo estético, las imágenes son muy atractivas -están destinadas al estudio obsesivo de los diseñadores de efectos digitales-, a lo que hay que sumar el trabajo de un puñado de actores excelentes: el heroísmo que transmite gente como Tcheky Karyo, Delroy Lindo, DJ Qualls y hasta Stanley Tucci no puede objetarse. Tampoco se puede dejar de reconocer lo original del asunto en el contexto del cine actual.
El problema es que las dos horas y cuarto de proyección son un abuso, las explicaciones científicas sobre fuerzas electromágnéticas resultan incomprensibles a todo aquel que haya aprobada Física con 4, y más vale ni pensar los sentimientos encontrados de esos espectadores veteranos que puedan apreciar todos los mensajes de este film, entendiendo que es casi un chiste si se lo compara con los originales que trata de copiar.
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