26 de octubre 2000 - 00:00

"EL VIÑEDO"

¿ X enofobia oriental? Los malos de esta película uruguaya son un periodista porteño y un viñatero chileno de apellido alemán. La obra se basa en un hecho real, la muerte de un chico que entró a robar uvas, pero en ese caso el asesino era un empresario nativo de apellido italiano, luego apoyado por cierta prensa que no quería perderlo como anunciante. Al cuerpo del delito lo descubrió, seis días después, la policía del lugar, orientada, según se dice, por una adivina. Esa es la historia real. Pero la adaptación cinematográfica dispuso algunos cambios, de los cuales la nacionalidad de los malos resulta apenas algo anecdótico. Lo más importante es que ahora todo está ficcionado, y quien lleva el relato es el personaje de un joven cronista. De ese modo, los autores procuran mirar el crimen desde un ángulo más amplio, evidenciar los problemas de una investigación periodística, cuestionar la indolencia policial y el oportunismo de los medios, atender conflictos entre el amor y la profesión, y crear también una razón psicológica más profunda para la lucha que nuestro personaje está haciendo por el esclarecimiento del hecho.
Las pretensiones resultan excesivas, para la escasa experiencia y los pocos medios con que cuenta el director debutante
Esteban Schroeder (autor, sin embargo, del celebrado mediometraje oriental «La casi verdadera historia de Pepita la pistolera»). Hay varias fallas de guión, y bien cabe pensar que un documental hubiera sido más interesante, y más fuerte, que este largo con actores, sometido a discutibles convenciones dramáticas. De todos modos, el conjunto, sin ser del todo satisfactorio, es bastante respetable, sobre todo teniendo en cuenta la escasa producción cinematográfica uruguaya, donde apenas de tanto en tanto surge algún largometraje. Respetable quiere decir, también, que «El viñedo» tuvo en su país más suceso que
«Erin Brokovich» y «Plata quemada», un dato a tener debidamente en cuenta.

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