"En busca de la felicidad"

Espectáculos

«En busca de la felicidad» (The Pursuit of Happyness», EE.UU., 2006, habl. en inglés). Dir.; G. Muccino. Int.: W. Smith, J. C. Syre Smith, T. Newton, B. Howe, D. Castellaneta.

Un melodrama es un film de género, como una de acción, una comedia o una de suspenso. Igual que el suspenso, el melodrama es un género terriblemente manipulador. Un lugar común del género es hacer que el protagonista derrame una lágrima en primerísimo plano en la escena más terrible, esperando el seguro contagio de la audiencia.

Este curioso híbrido melodramasocial, que podría darle un Oscar a Will Smith no sólo cae en esa pequeña trampa, sino que el protagonista también se aplaude a sí mismo cuando algo le sale bien. Esta manipulación no sería tan grave si al menos funcionara para que el espectador llore o aplauda en los momentos indicados por el protagonista. Si esto no sucede es porque, a diferencia de lo que recomienda un género como el melodrama, los momentos lacrimógenos no explotan luego de elaborados crescendos, sino que ametrallan desde la pantalla al público como gags en una secuela de «¿Y dónde esta el piloto?» o cualquier otra película de los hermanos Zucker.

Según el best-seller autobiográfico del millonario Chris Gardener, durante la dura era Reagan, el pobre hombre y su hijo de 5 años vivieron horribles experiencias, que al parecer fueron inspiradoras, ya que de en esos pernoctes en baños públicos de estaciones de trenes está la génesis de la fortuna familiar. Dos o tres veces por acto, al protagonista le cae el cielo sobre la cabeza -muchas veces por culpa suya- y sin embargo, no hay modo de que el espectador lagrimee en cada momento angustiante.

Es que esos momentos exceden con creces las normas del género, todo esto gracias a un Will Smith en busca de la felicidad (eufemismo de nominación al Oscar al mejor actor). En cuanto al personaje, hasta da lástima ver con mirada crítica a un héroe que no fuma, no bebe, no busca amor, ni intenta una separación razonable con su esposa y madre de su hijo (la descripción de esta mujer no sólo es inverosímil, sino toda una pesadilla misógina), y que sólo se infiltra en un partidode fútbol para conectarse con peces gordos.

Para ser justos, dirección, fotografía, montaje y todas las actuaciones -empezando por la de Smith y siguiendo por la de su hijo Jaden- son muy profesionales, por lo que hay reconocer que durante buena parte de su metrajela película se sostiene perfectamente, y a veces hasta promete volverse fuerte con escenas llenas de acción e ironía.

Hay un bonus: verle la cara de malvado al personaje de Dan Castellaneta, es decir, la voz de Homero Simpson.

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