23 de abril 2002 - 00:00

Encuentro con el mejor Jairo

«Puro Jairo». Actuación de Jairo (voz, guitarra, percusión). Con Guillermo Cardozo Ocampo (piano), Yaco González (voz, percusión), Néstor Acuña (acordeón), Daniel Ferrón (bajo), Osvaldo Figueras (guitarra), Gustavo Horche (batería) y Miguel Tallo (percusión). (Teatro Coliseo, 19 y 20 de abril).

Jairo
acaba de editar un álbum cuádruple -un «set box», en la jerga discográficaen el que ha reunido distintos momentos de su vida artística. Dice que le han pasado muchas cosas en su vida personal, incluida una enfermedad que lo ha tenido hace un par de años cerca de la muerte. Dice también que en poco tiempo ha perdido dos amigos muy queridos, el músico Oscar Cardozo Ocampo y el poeta Hamlet Lima Quintana.

Toda esa experiencia -sus épocas en Francia, sus espectáculos dedicados a Gardel y a Yupanqui, etc.- se ha sumado a su bagaje artístico y hoy nos encontramos, en consecuencia, con el mejor Jairo. Su espectáculo, dos funciones a sala repleta, es, como su multiálbum reciente, una suerte de volver a vivir, una síntesis de lo ha venido haciendo a lo largo de todos estos años.

Desde la «Milonga del Trovador», que le dedicaron Piazzolla y Ferrer, hasta la más moderna y excelente «Balada del Corto Maltese». Desde «Amigos míos me enamoré», su primer gran éxito, hasta la potente y muy actual «Trabajo, quiero trabajo» de Yupanqui. Desde el «Ave María» de Schubert hasta «Milagro en el Bar Unión», otro tema de su última cosecha, o «Cuarteto Corasson».

•Repertorio

Muy pocos como él son capaces de recorrer un repertorio tan ecléctico, donde se mezclan los géneros más diversos y donde conviven grandes canciones de grandes autores con temas menos trascendentes y, a la vez, salir bien parado del desafío. El concierto tuvo varios muy buenos momentos: el comienzo con Néstor Acuña tocando solo en acordeón y su ingreso por la platea, sus interpretaciones de «Credo» y «1964» (de Piazzolla/Borges), los temas en francés («Chanson pour Ines» y «Complainte de la butte» a dúo con su hijo Yaco), «La saeta» (en una versión descarnada).

Pero, sin dudas, alcanzó sus picos máximos con los homenajes; primero a Gardel con «El fantasma del Río de la Plata», «Revolver» (sic) y «Cuesta abajo», y después a Cardozo Ocampo y Lima Quintana con la «Danza paraguaya» en solo de piano por Guillermo Cardozo Ocampo, con una lograda resolución de luces, y «Sí, soy yo» de la obra «Diario de un regreso» que escribieron, justamente, los dos artistas recordados.

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