19 de julio 2004 - 00:00

Entretiene y hace pensar

«Los testigos» («The Gathering», EE.UU., 2002). Dir.: B.Gilbert. Int.: Ch.Ricci, I.Gruffudd, S.Dillane, K.Fox.

En el Hollywood clásico, el cine de género podía llevar cualquier mensaje a audiencias masivas de todo el mundo. Ese tipo de cine fue llamado «el arma de celuloide». «Los testigos» es un ejemplo formidable de la fuerza que puede tener un film destinado a hacer pensar a quien busca entretenerse e incluso debatir, pero no quiere pagar una entrada para que le hablen de política, por ejemplo. Se trata de un drama religioso y moral apenas disfrazado de film fantástico. Todo empieza cuando un grupo de gente aterriza en las ruinas de una iglesia cristiana del siglo I, con un fresco de la Pasión que no enfoca a Cristo de frente, pero que en cambio se detiene en todos los testigos morbosos que se paran por pura curiosidad ante una ejecucion, sin mover un dedo para impedir o atenuar una injusticia supuestamente inevitable. Christina Ricci aporta toda su ingenuidad para volver creíble un papel imposible, pero tan oscuro, terrible y auténtico como los peores horrores de cualquier noticiero común y corriente de comienzos del siglo XXI. Este buen film pasó como estrella fugaz por los cines argentinos, por eso no queda más remedio que recomendar este DVD que no se destaca ni por el transfer (fullscreen) ni por extras de verdadero interés. En definitiva, lo que importa es una película en la mejor tradición del Hollywood pensante (o del thriller británico de fines de los '50).

D.C.

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