Londres (ASN) - ¿Fue un accidente o el auténtico ejercicio de la crítica de arte? Así titularon algunos medios británicos lo que ocurrió la semana pasada en la galería Tate Modern, cuando una empleada de limpieza arrojó a la basura una «obra de arte», tras confundirla con desperdicios. «Esa empleada, en realidad, obró de una manera mucho más sincera que muchos críticos de arte, que piensan igual que ella pero no pueden hacer lo mismo», bromeó una revista de actualidad. En efecto, cuando cerró la galería, la empleada confundió una «obra» del plástico alemán Gustav Metzger con una bolsa de basura, y se deshizo de ella. La «obra» consistía en una bolsa de residuos con pedazos de trapos, cartón y diarios viejos. Las autoridades de la galería trataron de rescatar la obra, pero fue en vano. «En realidad», agregó la misma publicación «si revolvieron los tachos jamás habrían podido distinguir, ellos tampoco, cuál era el arte y cuáles los desperdicios».
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