12 de agosto 1999 - 00:00
"ESA MALDITA COSTILLA"
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Como la obra sintoniza con ciertos juegos de comedia española de hace diez años, se habló entonces de contratar a Pedro Almodóvar. Resultó más lógico contratar a Juan José Jusid, que ya había hecho «Un argentino en Nueva York», para ese mismo canal.
Puede discutirse que recién ahora tomemos lo que el autor manchego ya dejó atrás, pero, bueno, más vale tarde que nunca. Para hacerla bien, llegaron dos actrices almodovarianas, Loles León, como una mentalista separada de un pastor que se fue al Caribe con una ex poseída de 19 años, y Rossy de Palma, como una (el mejor chiste de la noche) enamorada de Guillermo Nimo, conductor de un programa cultural.
También llegó la asociación con la empresa española Alma Ata Int. Pictures, algo a tener en cuenta.
Para el papel masculino, un taxista que se las ingenia para enamorar a cuatro amigas al mismo tiempo (hasta que después ellas deciden vengarse de él: ésa es la base de la comedia), se trató sucesivamente con Oscar Martínez, Carlos Calvo, Daddy Brieva y Guillermo Fran-cella, todos los cuales estaban muy ocupados, y Luis Brandoni, que sólo estaba trabajando de diputado nacional, así que pudo hacerse unos pesitos extra. Es buen comediante, y no está nada mal.
Sacando las objeciones antedichas, la película misma, en verdad, no está mal. Se pasa un rato entretenido, y además cabe apreciar también la calidad de los técnicos, con la directora de arte Margarita Jusid a la cabeza, que no sólo ilustran, sino que «comentan» la historia, cuya resolución medio moralista, dicho sea de paso, también puede objetarse.




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