Con relativo entusiasmo de sus seguidores terminó anoche el sexto festival municipal de cine (nombre oficial, VI Bafici), un encuentro caracterizado por el rigor de sus organizadores y jurados: trajeron decenas de películas más curiosas, o más raras, que buenas (aunque por suerte también las hubo muy buenas), y premiaron las más cercanas a lo que da en llamarse «nuevo cine argentino».
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Se esperaba que « Parapalos», de Ana Poliak, una película chica, de conflicto mínimo, recibiera el premio especial del jurado, en atención a su poesía cálida y despojada. Pero el jurado presidido por Manuel Antin le brindó el premio mayor, lo que puede sonar exagerado. El especial fue para «Las horas del día», del español Jaime Rosales, donde también pasa muy poco. Y otras de mayor elaboración formal y narrativa, como la franco-belga «Le monde vivant», la china «All Tomorrow's Parties», o la rusa «El último tren», se quedaron con las manos vacías. Por su parte, el jurado oficial de cortos premió «El patio», de Milagros Mumenthaler, 16 minutos de dos adolescentes hogazaneando, que el diario oficial del festival ya había definido como «Sin duda, el corto más cercano al nuevo cine argentino». Y el jurado de la sección Lo Nuevo de lo Nuevo consagró a «Una de dos», de Alejo Taube, sencillo retrato de una pareja, también por sobre otros trabajos más elaborados o sanguíneos, como «La quimera de los héroes» (que salió segundo), «Sola como en silencio», y «Final con foto», que además tenia sentido del humor.
A destacar, en cambio, el premio del jurado de films sobre Derechos Humanos para un documental impresionante del camboyano Rithy Panh, «S21, la máquina de matar del Khmer Rojo», sobre las masacres del régimen comunista en su país, con mención para otro documental, «Ruta 181, fragmentos de un día en Palestina-Israel», de Sivan & Khleifi (ambas obras en secciones paralelas), por sobre varios trabajos de izquierda que estaban postulados para el mismo premio.
Aunque el festival recién terminó anoche, su director, Eduardo Antin, ya señaló el sábado un aumento de 15% en la cantidad de público asistente. Es que este año, en reemplazo del cine Lorca, se incorporó el América, cuya gran capacidad estuvo casi siempre bastante colmada. Ahora, la contabilidad municipal deberá confrontar la suma de espectadores (a cinco pesos la cabeza, los que pagan) con la mayor suma de films programados, lo que en el caso de los extranjeros (más de 250 títulos) también implica gastos de flete, seguros, aduana, subtitulado, etc. Pero algunos no llegaron. El sábado todavía había cambios de programación a último momento.
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