17 de julio 2003 - 00:00

Fin de la alegría cubana en el mundo: murió Celia Cruz

Celia Cruz
Celia Cruz
Nueva York (EFE y ASN) - Gravemente enferma desde noviembre del año pasado, cuando se le extirpó un tumor cerebral, la «Guarachera de Cuba», Celia Cruz, murió ayer a los 78 años en su hogar en Fort Lee (Nueva Jersey). La noticia entristeció a sus innumerables fans en el mundo pero no los sorprendió. Se esperaba este desenlace en cualquier momento, al punto tal de que un diario norteamericano, imprudentemente, anticipó por error su muerte una semana atrás.

Cruz estuvo acompañada en los últimos momentos de su vida por su esposo Pedro Knight y otros miembros de su familia. El mundo del espectáculo, que quedó sacudido cuando se informó su condición de salud, decidió rendirle un homenaje a la «Guarachera» en marzo pasado en Miami, que reunió a numerosos artistas. Desde su operación, Celia Cruz sólo apareció en público en tres ocasiones: una para ese espectáculo, otra para la entrega de los premios Grammy en Nueva York, y la tercera en la gala de la compañía teatral «Repertorio Español», también en Manhattan. Antes incluso de conocerse su enfermedad, la cantante había dejado estipulado que su cuerpo sea llevado a Miami para ser sepultado en esta ciudad, donde reside la mayor comunidad cubana fuera del país.

Aunque la fecha exacta de su nacimiento es una incógnita, pues Cruz nunca divulgó su edad, parece que la estrella nació un 21 de octubre de algún año de la década de 1920 en La Habana. Se presume que fue en 1925, es decir, que tendría 78 años.

Cruz
, conocida por su frase de «azúcar», inició su carrera artística cuando un primo la animó a participar en «La hora del té», un concurso radiofónico en el que ganó la final. Tras unos principios en salas de fiesta de segunda categoría, tuvo su gran oportunidad cuando Mirta Silva, solista del grupo musical «La Sonora Matancera», abandonó la formación y Celia se presentó a las pruebas en las que salió seleccionada.

Cruz
había estudiado para ser profesora de literatura y dio clases durante algunos años, algo que luego abandonó totalmente por la canción. Durante varias temporadas fue una de las figuras más famosas del cabaret Cuba Tropicana. En 1950 se incorporó como vocalista de «La Sonora...» de la cual era su cantante oficial en todas sus representaciones.

Junto con ese grupo abandonó la Cuba de Fidel Castro en julio de 1960 para radicarse en Estados Unidos (su primera visita a ese país se había producido en 1953). Ella, furibunda anticastrista, fue una de las primeras artistas que abandonó la isla. Castro llegó a prohibir su música en Cuba y le impidió la entrada a la isla cuando intentó regresar para el funeral de su padre.

En 1962, obtuvo un contrato para actuar en el Hollywood Palladium de Nueva York. Allí se enamoró de uno de los trompetistas de la orquesta, Pedro Knight, con quien estuvo casada el resto de su vida. «Pedro fue y seguirá siendo el hombre más apuesto y galán que he conocido hasta hoy, él es mi vida», afirmaba constantemente.

•Consagración

Celia se lanzó como solista en 1966 al lado del gran timbalero Tito Puente, con el que realizó varias producciones exitosas. Luego se unió a Johnny Pacheco. En 1973 debutó en el Carnegie Hall de Nueva York, donde cautivó de inmediato al público de Manhattan. Luego volvió a unirse artísticamente a Pacheco, luego con Willie Colón y la Sonora Ponceña, una de las mejores orquestas de Puerto Rico.

A la «Reina de la Salsa», como también la llaman, la han nominado 15 veces al Grammy en el rubro de mejor álbum de música latina, de los cuales ganó uno en 1989, junto a
Ray Barreto, por el disco «Ritmo en el corazón». Su segundo Grammy lo obtuvo recientemente en la primera entrega de estos premios a nivel latino, con el disco «Mi vida es cantar».

A través de la década de 1980 y 1990 también incursionó en el cine con papeles en películas como
«The Pérez Family» y «Los reyes del mambo». Para la televisión mexicana hizo recientemente la telenovela «El alma no tiene color», y antes «Valentina» junto a Verónica Castro.

Celia Cruz
fue la intérprete de música cubana más amada en los Estados Unidos. Allí recibió mas de 100 premios, incluyendo un doctorado honorario en la Universidad de Yale, una estrella en Hollywood Boulevard y un reconocimiento del National Endowment for the Arts. Un tramo de la famosa calle 8 de Miami, lleva su nombre y tiene su estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood.

Participó en producciones musicales al lado de
David Byrne,Wyclef Jean, Los Fabulosos Cadillacs y más recientemente con el grupo de rock en español Jarabe de palo. También cantó a dúo con Gloria Estefan, La India, Willy Chirino, Angela Carrasco, Oscar de León, Cheo Feliciano y otros. Se presentó en todos los países de Latinoamérica, Europa y gran parte de Asia.

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