Los Globos de Oro bajo fuego de acusaciones

Espectáculos

Trascendió un mail racista que un exdirector envió a sus miembros, en momentos en que se incorporarán integrantes afroamericanos.

La profunda crisis que atraviesa la Asociación de la Prensa Extranjera en Hollywood, encargada de otorgar anualmente los Globos de Oro, ha llevado a muchos a preguntarse en Hollywood si no se estará ante el fin de estos premios. Desde noviembre de 2020 hasta hoy, la APEH recibió un número de acusaciones que no cesa de aumentar, al punto de que algunos de sus asesores legales han decidido abandonarla esta semana. Entre esas acusaciones figuran el racismo, la arbitrariedad en la designación de sus afiliados; la resistencia de los miembros a ver películas y programas fuera de su “zona de confort” y un afecto servil por las celebridades. Esta pequeña organización es una fuente de burla de Hollywood: son menos de 100 miembros de procedencia incierta que determinan los resultados de una entrega de premios que se transmiten al mundo entero y reciben millones en dólares de publicidad.

Después de una denuncia en febrero por Los Angeles Times, seguida de una serie de pasos en falso cada vez peores, los Globos de Oro parecen encaminarse hacia el abismo. En noviembre de 2020 se desestimó una demanda antimonopolio de la periodista noruega Kjersti Flaa, quien acusó a la organización de una “cultura de corrupción” y afirmó que “la organización, exenta de impuestos, operaba como una especie de cartel, y monopoliza el acceso de prensa más importante mientras subsidia indebidamente los ingresos de sus miembros”. La demanda de Flaa expuso posibles conflictos éticos. El artículo de febrero de Los Angeles Times agregó que “persisten las preguntas sobre la legitimidad de la asociación, las calificaciones de sus miembros y su ética”. Ese artículo también desenterró algo que se sospechaba desde hacía mucho: la organización no tiene miembros negros. El diario lo publicó una semana antes de la ceremonia de entrega de premios de los Globos de Oro, el 28 de febrero.

El presidente de la APEH, Ali Sar, se vio obligado entonces a declarar que estaba comprometido con el “cambio transformacional” y las reformas inmediatas. La Asociación dijo en un comunicado, el sábado 6 de marzo, que convocaría periodistas negros y otros miembros subrepresentados a su organización, además de aumentar la transparencia en sus operaciones, antes del 6 de mayo de este año. Sin embargo, un episodio ocurrido días atrás arrojó más nafta al fuego. El sudafricano Phil Berk, expresidente de la Asociación durante varios períodos y actualmente miembro, reenvió a todos los afiliados por correo electrónico un artículo racista en el que se juzgaba al movimiento Black Lives Matter como “de odio racista”. Ese correo se filtró y fue publicado también por Los Angeles Times. La APEH reaccionó de inmediato expulsando a Berk, pero ya era algo tarde. Este episodio fue decisivo para que Smith & Company, la firma de asesoría estratégica y comunicaciones de crisis que había sido contratada por los abogados de la Asociación después de la crisis de febrero, renunciara el pasado martes a seguir junto a ellos.

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