George
Clooney: las
últimas
películas
políticas no
rindieron lo
suficiente.
Ahora dirigirá
y
protagonizará
una comedia
romántica
con Renee
Zellweger.
Los Angeles (AFP y Especial) - En Hollywood no hay otra tendencia más que la que marca el bolsillo: las películas pueden llegar a ubicarse en el rango que va de obras maestras a absolutos desatinos, pero en cualquier caso el origen de todas es, indudablemente, la intención de obtener la mayor recaudación posible.
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En ese sentido, nunca puede afirmarse que un género está muerto. Siempre, si las circunstancias así lo requieren, la industria dejará de lado lo que hasta hace poco era el filón de ingresos más importante, para dedicarse a otras cosas que parecían haber quedado sepultadas para siempre. Así, a la luz de algunas recaudaciones decepcionantes, el cine políticamente «comprometido» podría llegar a tomarse algún descanso, en tanto que géneros como el western, o la siempre redituable comedia romántica, siempre están dispuestos a regresar. El caso más emblemático de las últimas novedades que trascendieron es el de Goerge Clooney, un actor y director marcado por la política anti-Bush en sus últimas realizaciones.
Ahora Clooney volverá a dirigir, pero una comedia romántica, con fines más comerciales que sus anteriores películas que tenían un marcado ángulo de compromiso político y social. La novedad fue publicada ayer por «Variety». Universal confió a Clooney dirigir la comedia ambientada en los años 20 «Leatherheards», un proyecto que había estado durmiendo en este estudio hollywoodense desde hacía 10 años, según precisó el diario.
Además de dirigir, Clooney protagonizá la historia que se desarrolla en el mundo del fútbol americano, mientras que Renee Zellweger, Oscar a Mejor Actriz de Reparto en 2004, podría ser su contraparte. Clooney, de 45 años, ganó su primer Oscar como actor de reparto por su papel en el thriller petrolero «Syriana», donde además su otra película sobre el macartismo «Buenas noches, buena suerte» le valió una nominación en las categorías a Mejor Dirección y Mejor Guión, aunque la taquilla no respondió de la misma manera.
El ex actor de la serie de televisión «ER» es hoy uno de los actores más reconocidos de Hollywood y también de los más comprometidos políticamente. En los últimos días, ante el Consejo de Seguridad de la ONU y junto al Premio Nobel de la Paz, Elie Wiesel, pidió atender la crisis humanitaria de la población de Darfur. Mientras tanto, produce y actúa en la última secuela de «La gran estafa».
También se conoció ayer que el australiano Russell Crowe y el británico Christian Bale protagonizarán la nueva versión del 'western' de los años 50 «El tren de las 3:10 a Yuma». Crowe, ganadordel Oscar a Mejor Actor por «Gladiador» en 2001 y Bale, el «Batman» de 2005, compartirán cartel bajo la dirección de James Mangold, autor de la biografía cinematográfica sobre el cantante Johnny Cash «Johnny y June», en esta producción a cargo del estudio independiente Lionsgate.
La versión original del film se estrenó en 1957 con los protagónicos de Glenn Ford, quien murió el pasado 29 de agosto a los 90 años, y Van Heflin. En principio, la resurrección de este film llamaba la atención en esta industria que prácticamente mató el género de los 'western' en la década de 1970, y sus posteriores reencarnaciones sólo fueron paródicas, revisionistas («Danza con lobos», por ejemplo), o de «homenaje».
Sin embargo, el éxito de «Secreto en la montaña» -más allá de sus particularidades de orientación sexual-, estrenada a finales de 2005 y que transgredió poniendo como protagonistas a dos vaqueros homosexuales, pudo haber actuado también como acicate. Además, próximamente, Brad Pitt, reaparecerá en la pantalla contando el asesinato de Jesse James. Hacía más de 25 años que el cine no se encargaba del famoso forajido James. Uno de los últimos en hacerlo fue Walter Hill en su recordado western «Cabalgata infernal» («The Long Riders»).
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