25 de octubre 2000 - 00:00

HOLLYWOOD SE RÍE DE SU PROPIO TERROR Y ARRANCA CARCAJADAS

«Una película de miedo» («Scary Movie», EE.UU., 2000,habl. en inglés). Dir.: K. I. Wayans Int.:

S. Elizabeth, K. Fuller, C. Electra, A. Faris, M.Wayans. PM/16.

 

Luego de volverse ricos con sus monstruos clásicos, los estudiosUniversal aumentaron su riqueza burlándose de las mismas criaturas en parodiascon cómicos como Abbot & Costello. Más de medio siglo después, losestudios Dimension (subsidiaria comercial de la refinada Miramax, a su vezbrazo «indie» de Disney) decidieron que luego de hacerse ricos con «Scream» y«Sé lo que hiciste el verano pasado», era hora de engrosar sus arcas conuna parodia del boom del terror adolescente de los '90.

Sólo que ni siquiera se tuvieron que molestar en contratar a cómicosconocidos, por lo que en vez de algún equivalente de Abbott & Costello,en «Una película de miedo» hay un pu-ñado de adolescentes tandesconocidos como los que pulularon por los films originales. Nadie los puedeculpar: no sólo lograron una película muy divertida, sino que ademástransformaron una inversión de 19 millones de dólares en un éxito de taquillaque ya lleva casi 160 millones sólo en los cines norteamericanos. Ya era tiempode que a Keenan Ivory Wayans y familia le llegue su hora. En 1988 habíafilmado -y escrito y protagonizado y contratado a toda su familia-en la muysuperior pero no demasiado exitosa parodia blaxploitation «I'm Gonna Git YouSucka !» (en la Argentina no se vio en cines), en la que participabanvarios nombres esenciales del género, incluyendo a Isaac Hayes, AntonioFargas, Jim Broen y Clarence Williams III.

Ahora, adaptándose a las necesidades del mercado, la tribu Wayans aceptócombinar su guión original con el de otros escritores, y en lugar de destacarlos aspectos de culto de su parodia, pusieron el énfasis en las dos o trespelículas más conocidas del horror teenager moderno. Por eso el rango dechistes es más limitado, lo que no quiere decir que no haga reír. Lo mejor esel prólogo que copia la prime-ra «Scream» al pie de la letra, con CarmenElectra burlándose de sus propias siliconas al asumir el papel de lavíctima del psicópata del teléfono y la trivia del cine de terror que en aquelfilm interpretaba Drew Barrymore.

Después, los chistes se vuelven un poco previsibles, con un estilo quese ubica en algún lugar intermedio entre la comicidad más guarra y elemental deMel Brooks y el gag surrealista de los hermanos Zucker. El aportemás original es un nivel de guarradas que en todo lo que tenga que ver con elsexo supera en creces a los últimos exponentes del humor chancho adolescente («AmericanPie», «Irene, yo y mi otro yo», «Viaje censurado»), aunque con eltalento para medir las imágenes más audaces fotograma por fotograma, lograndomostrar lo inmostrable sin mayores problemas de censura.

Probablemente debido a que las constantes referencias a «Scream» ylas otras películas parecidas se vuelven un poco cansadoras, algunas de lasescenas más reideras tienen que ver con absurdos gags alrededor de «Amistad»,«Titanic», «El sexto sentido» y «The Matrix». Aunque el públicoadolescente que puede disfrutar a tope esta película seguramente correrá fuerade la sala al primer amago de créditos, conviene quedarse hasta el final paraver un chiste adicional que figura entre lo más bizarro que esta película demiedo tiene para ofrecer.

 

Dejá tu comentario

Te puede interesar