2 de agosto 2007 - 00:00

Hugo Urquijo: "Por ahora, confiamos"

«Tengo la impresión de que el gobierno tiene toda la intención de resolvereste tema», dice Hugo Urquijo, miembro de Mate, una de las asociacionesque se reunieron el martes con el jefe de Gabinete.
«Tengo la impresión de que el gobierno tiene toda la intención de resolver este tema», dice Hugo Urquijo, miembro de Mate, una de las asociaciones que se reunieron el martes con el jefe de Gabinete.
La promesa hecha el martes por el jefe de Gabinete Alberto Fernández de «tomar en sus manos» el conflicto que tiene paralizado al Teatro Cervantes a los diversos organismos (Mate, Celcit, Argentores y Asociación de Actores, entre otros), que fueron a reclamarle la reapertura de la sala oficial, abrió un compás de espera entre los teatristas.

En diálogo con este diario, Hugo Urquijo, miembro de Mate (asociación que nuclea al teatro independiente), se mostró optimista tras la reunión con el funcionario: «Hay que confiar hasta que se demuestre lo contrario», dijo, «ademas, Fernández fue muy enfático en sus promesas de solución a la crisis. Dijo que él personalmente iba a resolver el conflicto en cuestión de días, tiene toda la voluntad de reabrir el teatro lo antes posible»

Periodista: ¿Será dentro de un mes como había prometido antes el secretario de Cultura, José Nun?

H.U.: Todo depende de cuántos talleres se habiliten porque todavía no empezaron a armar las escenografías y eso insume bastante tiempo.

P.: ¿Por qué llevaron antes su reclamo a la Defensoría del pueblo?

Hugo Urquijo: Porque este organismo tiene la atribución de investigar a los funcionarios cuando la actividad pública que cumplen demuestra ser deficitaria (la Ley 24.284 habla de «proteger los derechos e intereses de los individuos y la comunidad frente a los actos, hechos y omisiones de la Administración Pública Nacional»). Pero quiero aclarar, que la invitación a la reunión con Fernández llegó cuando ya habíamos elaborado la presentación, el día lunes.

P.: Uno de los temas conflictivos era que hasta ahora se le había negado a los trabajadores de ATE el agrupamiento técnico artístico...

H.U.: Es un tema más complejo de lo que parecía, ya que el organismo empleador no es uno solo. Además de Cultura, también están involucrados Gestión pública y Economía. Fernández aseguró que antes de fin de año se va a presentar un Proyecto de ley para crear el Instituto del Teatro y la música, sería un equivalente del INCAA, que permitiría concretar este agrupamiento artístico técnico que reclama ATE.

P.: ¿Y es necesario crear un Instituto para eso?

H.U.: Es la única manera de diferenciar a los técnicos teatrales de otros empleados públicos. Si no cualquiera puede argüir que tiene preparación y estudios especializados y sumarsea un reclamo que no le corresponde. Pensemos por ejemplo en un bailarín, es ridículo que su jubilación sea a los 65 años cuando todos sabemos que su carrera finaliza más o menos a los 40. Se necesita un Instituto que contemple estos y otros casos que son específicos de la actividad teatral.

P.: ¿La gente de ATE va a levantar la huelga?

H.U.: Esto es un error. No están haciendo huelga, ellos trabajan a reglamento, cumplen el horario correspondiente a los empleados administrativos. Esto quiere decir que no trabajan de noche, ni en horario de función. Ahora aceptaron levantar la medida siempre que no caigan los contratos, ni haya despidos. Queda pendiente resolver el tema salarial, y la diferencia de horarios.

P.: Antes no le creyeron a Nun, pero ahora le creen al Jefe de Gabinete.

H.U.: Tengo la impresión de que el gobierno tiene toda la voluntad para resolver este tema. Esto mismo se lo transmitía la gente de ATE. Ellos también necesitan que esto resuelva a la brevedad, porque toda esta situación es intoxicante para su psiquismo.

P.: Si lo dice usted, que es psicoanalista...

H.U.: Este conflicto ya lleva demasiado tiempo ¿se imagina lo que significa para un técnico teatral no poder ejercer su oficio y tener que pasarse 8 horas diarias ahí sentado, tomando mate? Una huelga de subterráneos se resuelve en 48 horas porque, si no, la ciudad colapsa. En cambio, el Teatro Cervantes hace casi dos años que está cerrado y esto es un verdadero crimen cultural.

Entrevista de Patricia Espinosa

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