13 de enero 2022 - 00:00

Humor negro inglés en la mesa navideña

la última cena. Celebrar la Navidad sabiendo que es la última: una conjura de suicidas por orden del gobierno.
la última cena. Celebrar la Navidad sabiendo que es la última: una conjura de suicidas por orden del gobierno.

Los ingleses tienen una fuerte tradición de humor negro, y “La última cena” es otra demostracion de cómo pueden poner su sentido de la ironia al servicio de estos tiempos apocalípticos. Esta producción de Matthew Vaughn (director de “The King’s Man: el origen”, actualmente en cartel) supera todo lo visto en noches navideñas que terminan mal. Aunque en este caso se podría decir que la noche de Navidad de la familia de Sam Goode empieza mal desde el vamos. La idea es reunir a toda la familia en una estupenda casa de campo para gozar de una noche de sinceridad, amor y perdón, sin televisor ni redes sociales.

Pero todo esto viene a cuento de que se supone que, a la mañana siguiente, ninguno de ellos estará vivo. Ocurre que hay un gas tóxico ruso que está por matar a toda la población inglesa de manera dolorosa, y para evitar esto el gobierno no tiene mejor idea que repartir pastillas venenosas para que todos mueran de una manera digna e indolora. De modo que “La última cena” transcurre como una típica Navidad, con peleas entre miembros de la familia y chicos que se portan mal, hasta que empiezan a aparecer dudas, sobre todo cuando los chicos meten sus garfios en un celular y se enteran de lo que está pasando. Justamente, uno de ellos el que casi quiebra la unidad suicida familiar cuando plantea qué pasaría si el gobierno está equivocado y en realidad no hay tomar la pastilla de veneno.

“La última cena” es una película rara, que por momentos es genuinamente divertida y a veces se pasa de la raya, pero está muy bien actuada y parte de una idea ciento por ciento original.

“La última cena”
(“Silent Night”, G.B., 2021).
Dir.: C. Griffin. Int.: K.
Knightley, R. Griffin, M. Goode.

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