4 de abril 2003 - 00:00

Ibarra también cerca de Duhalde en un festival

El acercamiento de campaña de Aníbal Ibarra a Eduardo Duhalde continuó ayer, en el área cultural, con el anuncio de una nueva edición del festival municipal de cine que volverá a hacerse en el Shopping Abasto, entre el 16 y el 26 de este mes, y en el que ahora habrá fondos conjuntos del gobierno nacional, a través del Instituto de Cine, con los de la jefatura de gobierno de Buenos Aires.

En esta oportunidad, la figura central en la conferencia de prensa fue Jorge Coscia, titular del INCAA y representante del sector duhaldista (es el hombre de Rubén Stella en cine), quien inclusive eclipsó al alma mater de este festival, el secretario de cultura porteño Jorge Telerman (una imagen, la de «alma mater», que Coscia parece haber tomado al pie de la letra, porque dijo ayer que a su lado se sentía Ibarra también cerca de Duhalde en un festival como un «hijo junto a su madre»).

Ibarra, tan atareado en estos días en la repavimentación de la ciudad, se hizo un momento para asistir al encuentro, hablar de la «vocación cinéfila de la ciudad» y pronunciarse contra la guerra en Irak. Respecto de ese tema, Telerman anunció que habían emplazado una cámara en el hall del San Martín para que cualquiera expusiera su opinión sobre la guerra. El video será exhibido durante el festival.

La presencia dominante de Coscia, entre otras cosas, está basada en el inédito aporte de medio millón de pesos que este año el Instituto Nacional de Cine le hace al que, años atrás, fue su festival enemigo. Mar del Plata, la muestra propia del INCAA, durante varias ediciones siguió la política de su recuperador, Julio Márbiz, en tanto que el municipal nació como la respuesta del sector loperfidiano.

Ahora con una política común (que podría acabarse, por supuesto, con las próximas elecciones), hubo quien especuló con la fusión de ambos festivales en uno, sobre todo ahora que Mar del Plata está por perder la «categoría A» por el episodio con la película de Alejandro Agresti. Otro de los argumentos es que Buenos Aires repite varios films de Mar del Plata (en esta edición, además, dará uno que en Mar del Plata se vio el año pasado, «Thomas Pynchon: un día en la mente de P.»).

Del resto, la quinta edición de esta muestra parece, más que otras veces, un rejunte de secciones variadas, con promociones hiperbólicas tales como «el panorama más completo del nuevo cine argentino» (nueve títulos), «una de las voces más singulares de la crítica mundial», «el mayor especialista en cine asiático», y atracciones tipo «nuevo cine queer chino», «rock y superacción asiática», etc.

Sin embargo, separando la paja del trigo, puede encontrarse buen alimento, como un panorama mundial con obras de Aki Kaurismaki y otros que Mar del Plata se perdió, retrospectivas completas de Otar Iosseliani, Nobuhiro Suwa y Jorge Cedrón, informes de cine brasileño, inglés, o palestino, un ciclo con varios clásicos en copia nueva, y una nueva sección dedicada a biografías (por ejemplo, la de Martha Argerich).

Forzosamente debería haber buenas películas si se está hablando de un total de 200 títulos, cifra que parece toda una ostentación de campaña. Es de hábiles public relations eso de hacer pagar fletes, seguros, y demás gastos por 200 títulos, en su mayoría de autores desconocidos o para públicos minoritarios que a veces ni se enteran. En la aceitada organización agradecen a varias entidades, incluyendo la Fundación Rockefeller que, como se sabe, es gran protectora del llamado cine independiente que se proyectará en el Hoyts General Cinema.

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