28 de abril 2004 - 00:00

La bolsa de la feria

"Viene pareja"

«Los periodistas se pasan preguntándome: ¿van a superar el millón de visitantes?. No podemos calcular cuanta gente más vendrá este año. La Feria siempre tiene alrededor de esa cifra. Esta año quizá sea más pareja, porque la gente vino desde el comienzo, no despacio como otras veces. Entusiasma la cantidad de chicos y jóvenes porque, no se si gracias a Harry Potter, se están formando nuevas generaciones de lectores», señala Carlos Alberto Pazos, presidente de la organizadora Fundación El Libro.

Monederos falsos


«¿Puedo pagar con dólares?», susurró un hombre con poco aspecto de dormir sobre un valioso colchón. «Vaya al banco que hay a la entrada y cámbielos, lo espero», contestó el vendedor, y, apenas se alejó el supuesto cliente, agregó: «no vuelve más». Han regresado los que quieren pasar billetes falsos que, años antes, hicieron estragos a expositores y que hoy consideran una bendición tener un banco en el predio.

La ira de Dalmiro


«Ustedes disculpen», dijo mirando al público Dalmiro Saenz y se levantó de la mesa redonda sobre « Literatura comprometida y literatura como espectáculo», «pero este señor (por el novelista, y ex directivo de editoriales, Juan Carlos Martini) no sabe nada del mercado». Pegó media vuelta y se fue. Martini había sostenido que «todos los premios literarios están comprados». Desde el publico se escuchó: «¿Le pagaron bien al millonario Saramago?» (reciente jurado del premio Alfaguara).


" Y mañana qué"


«Se nota que este es el país del psicoanálisis», comentó un librero viendo las 400 personas que congregó la psicoanalísta francesa Elizabeth Roudinesco, 70 por ciento mujeres. Varios momentos provocaron risas en la sala. Uno, irónico, cuando la autora de «Lacan. Esbozo de una vida» dijo que en la Argentina, a diferencia de en Francia, los diversos grupos de analistas se llevaban bien entre ellos. Otra, cuando el editor Alejandro Katz comentó la controversia que mantuvo con Roudinesco por la irrespetuosa tapa criolla de la biografía de Lacan, donde el famoso gurú del psicoanálisis aparece en short tomando sol y fumando un habano. Roudinesco presentaba dos libros: «Y mañana qué», diálogos con el filósofo Jacques Derrida, y «La familia en desorden».
Recordó que cuando salió «Y mañana qué» en Francia la invitaron a un canal de televisión, justo el 11 de setiembre, día de los atentados a la Torres Gemelas, y el titulo de su obra hizo que tuviera que hablar de política y terrorismo, en vez de sobre psicoanálisis y filosofía.

Ofrecen happy hour


Las editoras de «V y R» siguen innovando. Decidieron hacer todos los días, de 19 a 20 horas, un «happy hour», con un descuento de 20 por ciento en todos los libros.


Esa piel amarilla


Los expositores se divierten con los «lectores de ojito, esa gente que se queda hasta terminar un cuento o un capítulo y después se va». La llegada de «El señor Borges», de Epifanía (Fanny) Uveda -la empleada doméstica de Borges durante 30 años-y Alejandro Vaccaro, en el stand de Cúspide provocó un record de «lectores de ojito» del capítulo «Esa piel amarilla se va a quedar con todo», frase que se asegura sentenció Leonor Acevedo, la madre de Borges.

Autor desconcertado


«Qué enterada está la gente», comentó Osvaldo Bayer con poco humor, luego de que una chica no le preguntó sobre sus libros, sino: «¿es cierto que Leo (Sbaraglia) va a actuar en la pelí que van a hacer con su novela 'Severino'?» (en realidad es una investigación histórica sobre Severino Di Giovanni). A Luis Puenzo se le venció el contrato por los derechos, y ahora la película la haría Eduardo Mignona, con Leonardo Sbaraglia.


Cambiaron el tema


El tema de la inseguridad no queda fuera de la Feria, la gente lo impone. En la charla de especialistas sobre «Internalización de la justicia», el público reclamó que los panelistas dijeran que pensaban sobre la falta seguridad, la elevación de las penas, la pena de muerte y el juicio por jurados.

Arranque de ventas


Si bien los expositores afirman que «las ventas arrancaron», en cada stand el incremento, respecto a la Feria del año pasado, es distinto y va de 3 por ciento, entre importadores, a 30 por ciento en unos pocos casos. Sorprenden que los libros caros se vendan. Por caso, el sábado, 3 ejemplares del libro de arte «Leonardo Da Vinci», que cuesta 580 pesos. «Lo mejor de esto», comentó un profesor, «es que acá se pueden ver fondos editoriales», mientras mostraba tres obras del narrador inglés de viajes Colin Thubron y la novela «El Anticristo», de Joseph Roth, que había descubierto en el stand de Océano, que ahora tiene la distribución de las obras de la española Península.

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