30 de noviembre 2000 - 00:00

Los museos inspiran piezas para pensar

Escena de La víspera.
Escena de "La víspera".
«Todo crinado». Dramaturgia y dir.: B. Catani y L. Cano. Int.: V. González Albertali, N. Laíno, R. Merkin, S. Traverso. Esc.: N. Laíno. Luces: G. Córdova.

«La víspera». Textos: F. Falcón, L. Suardi, D. Tangelson, A. Tantanian. Dir.: L. Suardi. Int.: F. Falcón, D. Tangelson. Voces: A. Garibaldi, R. Szchumacher. Movimiento: D. Szein-blum. Sonido: E. Rudnitzky. Luces: G. Córdova. (C.C. Rojas, Proyecto Museos.)


(1-12-00) Dos atractivas propuestas dieron comienzo al V Proyecto Museos que se realiza, como todos los años, en el Centro Cultural Rojas. La presente edición tiene lugar en una especie de galpón utilizado habitualmente para clases de acrobacia o de danza y al que todos llaman «la cancha». Los trabajos presentados allí por Beatriz Catani («Todo crinado») y Luciano Suardi («La víspera») tuvieron como objeto de investigación al Museo Criollo de los Corrales y al Museo Tecnológico Ingeniero Eduardo Latzina, respectivamente.

La directora de «Cuerpos abanderados» (obra que presentó hace dos años en «la biblioteca» del Rojas) montó junto al dramaturgo Luis Cano un espectáculo de estructura abierta y deliberadamente caótica, que aunque por momentos resultaba confuso, finalmente se convirtió en un feroz testimonio contra la bastardeada visión de lo gauchesco que ha venido ofreciendo la cultura oficial, incluidos los responsables del Museo Criollo.

La obra recorrió diversos temas, ligados a nuestra identidad y al vapuleado concepto de patria y recurrió a diversos personajes arquetípicos que animaron en tono farsesco la nunca superada antinomia entre civilización y barbarie. Pero, sin duda, el rol de mayor estatura poética fue el de «la mujer estaqueada», a cargo de Victoria González Albertali. La actriz aportó al personaje su propio embarazo, lo que hizo aun más desgarrador su monólogo de mujer, cautiva, embarazada y reducida al corral de las aves.

La víspera

«La víspera», de Luciano Suardi (director de «La espuma» y «Teresa R»), transformó el lugar en poco menos que un túnel del tiempo detenido a fines de los años '60. La puesta contó con un exquisito diseño sonoro que incluyó varios temas de la época ( Beatles, Carpenters, Elvis Presley) que ayudaron a ilustrar las vivencias cotidianas de la pareja protagónica.

Fabiana Falcón
y Darío Tangelson lograron transmitir de forma realmente encantadora las expectativas e ilusiones de una época que experimentaba una absoluta fe en el porvenir y en los adelantos de la tecnología. El alunizaje de la Apolo 11 y las andanzas de un radioaficionado se entremezclan con el furor por los electrodomésticos y las fantasías futuristas que pululaban por ese entonces.

Todos estos referentes (asociados a un universo que abría sus puertas a la imaginación) lograron un interesante contrapunto en las escenas de intimidad conyugal que pese a su esquematismo (se trata de una obra en proceso) alcanzó a redondear una tierna y emotiva fábula sobre las ilusiones perdidas.

Proyecto Museos llega a su fin este fin de semana con
«La desilusión», un montaje de Alejandro Tantanian y Luis Cano, inspirado en el Museo de Armas de la Nación. Las dos únicas funciones tendrán lugar hoy y mañana, a las 22.

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