7 de enero 1999 - 00:00

"LOS PROFESIONALES "

Este es realmente un pasatiempo indicado para que los chicos amantes de la acción en especial la acción sin demasiada verosimilitud pero con gente divertida vayan al cine con sus abuelos, que recuerdan las viejas películas de la dupla Delon-Belmondo. También puede ir otra gente, pero sólo con mentalidad de niño, o de abuelo joven.
Aquí se combinan dos historias. La primera cuenta de una mujer que amó a dos hombres a la vez y nunca se animó a saber cuál de los dos era el padre de su hija.
Ellos tampoco supieron que tenían una hija hasta que la muchachita, ya de veinte años, se enteró del asunto y salió a buscarlos. La otra historia, de índole policial, tiene que ver con la mafia rusa en la Costa Azul. Sin querer, la chica mete a sus posibles padres en líos con la mafia rusa.Y ahí suenan los compases de
«Borsalino» y empieza lo bueno. La primera película donde actuó Belmondo, allá por 1957, fue también la primera en la que actuó Delon, una comedia con la rubia Mylene Demongeot cuyo título es un consejo de total sabiduría machista: «Sé hermosa y cállate».

 Partiquinos

Ellos tuvieron varias escenas juntos, aunque, por supuesto, entonces apenas eran partiquinos. Más tarde, ya famosos, coincidieron en cartel en «Las mejores estafas del mundo» y en la megaproducción bélica «¿Arde París?». Pero la película emblemática como dupla, fue «Borsalino», producción de Delon dirigida por Jacques Deray, a la que siguió «Borsalino y Cía.», dos éxitos mundiales que aún se recuerdan.
Costa Azul, tipos cancheros, elegantes, ganadores, y decididos, autos, yates, buenos boca-dillos de humorismo burlón, situaciones poco y nada creíbles pero de ritmo animoso, abundantes explosiones y tiroteos, secuestros y rescates, y el modelo del marginal tranquilo que sólo reacciona (y de qué modo) cuando tocan a alguien de los suyos.
En fin, ésa es la fórmula que se aplicó entonces y que aquí reaparece, adornada con la gracia de ver a dos sesentones queridos, de nuevo en acción.Ya no causa el mismo efecto, pero todavía se pasa el rato con una sonrisa.

Dejá tu comentario

Te puede interesar