11 de febrero 1999 - 00:00
"MARQUISE "
-
HBO Max estrenó un western perturbador que ya se convirtió en la obsesión de millones
-
The Strokes presentó el sencillo "Going Shopping" y confirmó la fecha de lanzamiento del álbum "Reality Awaits"
Juntos vivieron y actuaron once años, hasta la muerte del cómico. Tres años después, Marquise pasó a otra compañía y se consagró como protagonista de la «Andrómaca» de Racine. Pero apenas pudo disfrutar de su triunfo, ya que murió a los pocos meses, algunos dicen que por un aborto mal hecho, y otros que envenenada por el propio Racine para quedarse con sus joyas.
En verdad, ella solo dejó cuatro hijos, y la fama de sus amoríos con varios hombres célebres, aparte del amor inquebrantable por su marido. Luego, Racine la reemplazó, en las tablas y en la cama por Marie Champmeslé, otra mujer casada e intérprete suya durante siete años.
Esa es la historia que ocurrió en los tiempos y parcialmente en la corte de Luis XIV, llamado el rey Sol. Para concentrarla en dos horas y potenciar sus aspectos esenciales, el guionista Gérard Mordillat y la directora Vera Belmont se tomaron algunas libertades que resultaron bastante beneficiosas, yendo, como el repertorio de sus personajes, desde la comedia farsesca hasta la tragedia, y desde una figura particular hasta el sentido último de la representación y la existencia.
Con las mencionadas libertades, el público va a pensar que esta muchacha, que murió a los 33 años, era más casquivana de lo que probablemente fue, y que su vida transcurrió en menos tiempo, pero eso es de relativa importancia. Lo importante es el recuerdo de su vida apasionada y de las discusiones en las que participó, entre los creadores de un teatro popular, y los cultores de un teatro engolado. La compañía de Molière por un
lado, y la de Floridor, «comediante real», por el otro.
En ese sentido, el film combina espectáculo y enseñanza, mediante adecuadas y bien hilvanadas escenas, con situaciones y frases agudas, y con la inserción de fragmentos teatrales que van haciendo avanzar la trama, en vez de detenerla como habitualmente ocurre en ese tipo de historias.
Se le pueden reprochar algunos tropezones, algunos recur-sos forzados, pero el modo de exponer su asunto, y la calidad de sus intérpretes, con la impagable Sophie Marceau a la cabeza, se imponen a cualquier objeción. No será «Molière» ni tampoco «Si Versalles contara», pero anda cerca.




Dejá tu comentario