Leo Maslíah (recitado, canto, teclados). Con Sandra Corizzo (voz, piano, guitarra). (ND/Ateneo, 4/9.)
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El uruguayo Leo Maslíah sigue apostando a la heterodoxia. En sus variadas facetas de compositor, poeta, escritor y cantante sube a los escenarios y graba discos sin dejar nunca muy claro por cuál de las profesiones se inclina más abiertamente. Pero tampoco es previsible respecto del negocio del espectáculo y pareciera que disfruta rompiendo las reglas. Por ejemplo, su flamante disco -»Textualmente 3. El neoliberalismo y otros desfalcos»- es el resultado de la compilación de grabaciones en vivo realizadas entre 1995 y 2003, en diferentes escenarios argentinos, con distintos músicos y, obviamente, en momentos muy diferentes de su vida. Y ahora, al presentarlo en el teatro ND/Ateneo, su repertorio tuvo algunos de los textos, canciones y piezas instrumentales incluidos en el disco, pero no hizo eje en el álbum que vino a presentar y trajo, como pianista y cantante acompañante, a Sandra Corizzo, quien no pasó por ninguno de los tracks del disco. Entonces, a diferencia del CD, que en su selección apunta fuertemente al humor sarcástico, el concierto tuvo una impronta más musical, con muchas composiciones instrumentales. La coherencia entre esos momentos pianísticos -solo o en dúo-, la lectura de textos disparatados, el recitado de poesías superpuestas y las canciones que no siempre ofrecen melodías fácilmente digeribles se alcanza exclusivamente en las interpretaciones de Maslíah. En su particular manera de expresarse, en esa fría indiferencia que ha convertido en marca personal, en una voz que rompe con los cánones de belleza convencionales, en su pianismo también personal, está lo mejor de este artista difícil de clasificar. Y, claro, en su talento para escribir textos ingeniosos y músicas que rompen con la rutina de las FM. R.S. Informate más
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