La imperdible muestra de Mónica Millán en la galería de Luisa Pedrouzo resulta demasiado breve para la intensa actividad porteña, pero todavía se puede ver esta semana. Su obra trae los ecos de un mundo diferente, bucólico y profundamente arraigado a la naturaleza donde el tiempo parece detenerse. No en vano el título de la muestra es «Situación de estudio, el vértigo de lo lento».
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Con la calma y el gesto disciplinado de las bordadoras que paraguayas de Ao Poi, Millán presenta una obra que se erige como documento de esta cultura y a la vez como homenaje. La filigrana de sus dibujos al lápiz tienen la gracia de un encaje, y reproduce con fidelidad las imágenes fotográficas de los pobladores de Yataity, pueblo donde hombres y mujeres se dedican al bordado desde la infancia hasta la muerte. Llevando al límite su compenetración con el oficio, la artista presenta sus dibujos y junto a ellos, las réplicas bordadas por quienes lo dominan. Informate más
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