25 de julio 2022 - 00:00

Murió Bob Rafelson, cineasta del Hollywood iracundo

Bob Rafelson, director, productor y guionista que sobresalió en la generación de los 70 en Hollywood, murió el sábado por la noche en Aspen, Colorado. Tenía 89 años. La película que marcó a fuego su debut en el cine fue “Mi vida es mi vida” (“Five Easy Pieces”, 1970), con Jack Nicholson. Como productor, también se destacó en otros títulos emblemáticos que cambiaron el cine estadounidense, como “Busco mi destino” (“Easy Rider”, 1969) y “La última película” (“The Last Picture Show”, 1971).

“Mi vida es mi vida” no sólo obtuvo resonantes críticas en los diarios, que destacaron la influencia europea, sobre todo de la Nouvelle Vague en su estilo, sino también una gran recaudación internacional. Protagonizada por Nicholson en el papel de Bobby Dupea, era una road movie sobre un hombre que sufría un profundo dolor que nunca se revelaba. Rafelson, hijo de un fabricante de sombreros y de una madre alcohólica y maltratadora, dijo que era un personaje que necesitaba escapar, como él.

Sus tres primeros films se ocuparon de familias disfuncionales. Además de “Mi vida es mi vida”, “The King of Marvin Gardens” (1972) y “Stay Hungry” (1976). “Mi vida es mi vida” fue nominada a cuatro Oscars, incluido el de mejor película, y también fue el trampolín de Nicholson a la fama y le valió su primera nominación como mejor actor. Rafelson también trabajó con Nicholson como coguionista o director en películas como “El cartero siempre llama dos veces” (1981) y “Blood and Wine”(1996). La relación profesional entre ambos había empezado con “Head” (1968), y una serie protagonizada por los Monkees, grupo de rock inventado por ambos que seguía el modelo de los Beatles. Aunque los ingresos de la serie le permitieron financiar “Busco mi destino”, Rafelson dijo que odiaba lo que representaba el éxito de “The Monkees”. Rafelson trabajó como disc-jockey, editó traducciones de subtítulos para películas japonesas y, en 1959, se convirtió en editor en la serie “Play of the Week”, donde escribió “diálogos adicionales” para escritores como Shakespeare e Ibsen.

Su carrera continuó en 1987 con “Viuda negra” (“Black Widow”), protagonizada por Debra Winger y Theresa Russell; “Las montañas de la luna” (“Mountains of the Moon”, 1990, sobre el aventurero y traductor de las 1001 noches, Richard Burton, a quien tanto admiró Borges y de quien el actor inglés tomó su nombre), y “No Good Deed” (2002), con Samuel L. Jackson, aunque nunca volvió al primer plano que tuvo en los años 70.

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