28 de septiembre 2026 - 13:00

¿Por qué la serie de Lizzie Borden en Netflix muestra a Aileen Wuornos?

La producción de Ryan Murphy y Ian Brennan conecta dos casos separados por casi un siglo para explorar una misma mirada sobre la violencia femenina.

La ficción combina distintas épocas y personajes dentro de una misma propuesta narrativa.

La ficción combina distintas épocas y personajes dentro de una misma propuesta narrativa.

Netflix

Netflix volvió a recurrir a uno de los géneros que mejor le funcionó en los últimos años: el true crime. Esta vez, la historia gira alrededor de una mujer acusada de un doble asesinato ocurrido en Massachusetts a fines del siglo XIX, un caso que todavía genera preguntas y teorías.

La nueva temporada de la antología Monster tiene ocho episodios y está protagonizada por Ella Beatty como Lizzie Borden, junto con Vicky Krieps, Charlie Hunnam, Rebecca Hall y Sarah Paulson. La producción se estrenó el 17 de septiembre de 2026 y lleva por título Monster: The Lizzie Borden Story.

Pero hay un detalle que llamó especialmente la atención: Sarah Paulson interpreta a Aileen Wuornos, una criminal estadounidense que actuó casi un siglo después. La presencia no responde a un encuentro documentado entre ambas mujeres, sino a una decisión narrativa de los creadores para establecer un puente entre dos figuras asociadas con crímenes violentos.

La historia está ambientada en distintos escenarios vinculados con la vida de sus protagonistas.

La historia está ambientada en distintos escenarios vinculados con la vida de sus protagonistas.

¿Por qué aparece Sarah Paulson como Aileen Wuornos en la serie sobre Lizzie Borden?

La respuesta está en la idea que atraviesa esta temporada de Monster: la construcción de un legado de violencia femenina. Lizzie Borden y Aileen Wuornos pertenecen a momentos históricos completamente diferentes, pero los guionistas Ryan Murphy e Ian Brennan decidieron ponerlas en diálogo.

Según explicó Brennan a Tudum, Wuornos podría haber protagonizado una temporada propia, pero en esta oportunidad funciona como una especie de heredera del relato de Lizzie. La producción plantea que la historia de Borden atraviesa las décadas y termina influyendo en otras mujeres vinculadas con crímenes violentos.

Sarah Paulson aparece así como una Aileen Wuornos ficcionalizada dentro de la estructura de la serie. En la trama, su personaje conoce la historia de Borden y encuentra una conexión con ella. Incluso se muestra que permanece en la antigua casa de los Borden, que actualmente funciona como alojamiento turístico en Fall River, Massachusetts.

La elección de Paulson tampoco es casual dentro del universo de Ryan Murphy. La actriz ya trabajó con el creador en distintas producciones, entre ellas American Horror Story, Ratched y American Crime Story. Además, tenía un vínculo previo con Ella Beatty, ya que ambas habían trabajado en la obra teatral Appropriate.

El salto en el tiempo: De Massachusetts en 1892 a la Florida de 1988

La historia de Lizzie Borden comienza en Fall River, Massachusetts. El 4 de agosto de 1892, su padre, Andrew Borden, y su madrastra, Abby Borden, fueron asesinados a golpes de hacha dentro de su vivienda. Lizzie fue acusada y enfrentó uno de los procesos judiciales más conocidos de la época, pero finalmente fue absuelta en 1893.

La serie parte de ese episodio histórico, aunque toma numerosas libertades narrativas. En lugar de limitarse a reconstruir el juicio y la vida de Borden, la producción convierte su figura en una suerte de mito que atraviesa generaciones.

La temporada cuenta con un elenco encabezado por reconocidas figuras de Hollywood.

La temporada cuenta con un elenco encabezado por reconocidas figuras de Hollywood.

El salto hacia Wuornos ocurre casi un siglo después. La serie comienza su tramo dedicado a ella en 1988, aunque los crímenes por los que se hizo conocida ocurrieron entre 1989 y 1990 en Florida. Wuornos fue condenada por seis asesinatos y permaneció durante años en el corredor de la muerte hasta su ejecución en 2002.

En la ficción, el vínculo con Borden es mucho más directo. Wuornos aparece interesada por la historia de la mujer de Massachusetts y llega hasta su antigua casa. Ese recurso permite que la temporada abandone por momentos el formato de reconstrucción histórica y se convierta en una reflexión sobre cómo se construye el mito de una criminal.

Ahí aparece una de las diferencias centrales entre realidad y ficción: no existe evidencia histórica de que la verdadera Wuornos estuviera obsesionada con los asesinatos de Borden. Netflix también reconoce que esa conexión forma parte de la propuesta narrativa de la serie.

¿Existió una conexión real entre ambas asesinas?

No hay pruebas de que Lizzie Borden y Aileen Wuornos hayan tenido una conexión real. La primera nació en 1860 y murió en 1927; la segunda nació en 1956 y fue ejecutada en 2002. Sus vidas ni siquiera pertenecen al mismo período histórico.

La conexión que propone Monster es temática y ficticia. Borden fue acusada de matar a su padre y a su madrastra, pero fue absuelta; Wuornos fue condenada por los asesinatos cometidos en Florida. La serie utiliza esa diferencia para plantear preguntas sobre la forma en que la sociedad, los medios y la Justicia construyen la imagen de las mujeres acusadas de violencia.

Hay, además, un dato real que la ficción aprovecha: la antigua casa de los Borden sigue existiendo y actualmente funciona como alojamiento turístico. La serie transforma ese lugar en un punto de encuentro simbólico entre ambas historias. El escenario es real; el vínculo entre las dos mujeres, no.

Trailer de “Monster: The Lizzie Borden”

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