19 de noviembre 2008 - 00:00

"Por suerte no fui un niño prodigio"

El director cordobés Jorge Uliarte, radicadoen Salzburgo, se presenta mañana con laOrquesta Sinfónica de Berlín en el teatroColiseo.
El director cordobés Jorge Uliarte, radicado en Salzburgo, se presenta mañana con la Orquesta Sinfónica de Berlín en el teatro Coliseo.
"Soy austríaco por adopción. Austria me otorgó la nacionalidad pero nunca he dejado de ser argentino. Eso es algo que no se pierde nunca" suele decir el músico Jorge Uliarte, radicado en Salzburgo desde hace años, y uno de los principales directores de la Orquesta Sinfónica de Berlín. Una vez más, Uliarte está en el país para ofrecer, al frente de su orquesta, una serie de conciertos que se iniciaron con el que dio para el cierre del Festival de Cine de Mar del Plata, el pasado sábado.

También lo hará en La Plata, en su Teatro Argentino; Rosario, en el Teatro El Círculo; el Teatro Coliseo de Buenos Aires y el Obelisco, con dos programas distintos: uno dedicado a un público masivo (que tiene carácter de Concierto pop, aunque con obras clásicas de los siglos XVIII y XIX) y otro más formal para ámbitos como el Círculo o el Coliseo donde se han programado obras de Mozart, Beethoven y Brahms.

También Uliarte ha sido el creador del Festival Internacional de Ushuaia que en 2009 tendrá una nueva edición. Dialogamos con él en Mar del Plata, horas antes del concierto.

Periodista: ¿Cómo llegó a la música?

Jorge Uliarte: Nací en Córdoba, en el barrio Cerro de las Rosas, y tuve la suerte de tener dos padres cultos. Mi madre era pintora y mi padre abogado, ambos fanáticos de la música; ella del género lírico y él de la música sinfónica y de cámara, y a los tres años se despertó en mí la pasión por la música. Empecé a improvisar Mozart a partir de melodías que escuchaba en la radio.

P.: ¿Niño prodigio?

J.U.:
¡No! Nada de eso. Mis padres tuvieron la inteligencia de no pretenderme así, por eso fui un chico normal. Tuve buenos profesores y a partir de los 12 años comencé a viajar seguido a Buenos Aires, para tomar clases de piano con Francisco Amicarelli, que era un grande, y en ese lapso vinieron mis primeros conciertos como solista. Debuté con el Concierto de Tchaikovsky como solista con la Orquesta de Córdoba, la de Mendoza y otras. Toqué en el Teatro Colón con 16 años, como pianista. A los 18 años podía seguir la carrera de mi padre o seguir estudiando música. Mi padre me apoyó y así me fui a Europa. Estuve en Roma un tiempo y conseguí una beca para Suiza, en el Conservatorio de Lausanne, y ahí comenzó todo. El director cordobés Jorge Uliarte, radicado en Salzburgo, se presenta mañana con la Orquesta Sinfónica de Berlín en el teatro Coliseo.

P.: ¿Ya le atraía la dirección orquestal?

J.U.:
Absolutamente. Esa era mi pasión. Esto era alrededor de 1980. Tocaba como solista (Concertgebouw de Amsterdam, Santa Cecilia de Roma, Mozarteum de Salzburgo, etc.) pero se dio la oportunidad de comenzar mi carrera como director orquestal en Manchester, Inglaterra. Allí conocí a Sir Georg Solti y él me llevó como asistente al festival de Salzburgo. Esto fue en 1991. Mi carrera como director tiene unos 18 años.

P.: ¿Y la relación con la Argentina como siguió?

J.U.: Soy ciudadano austríaco, tengo una mujer y un hijo austríacos pero a la Argentina me liga una relación profunda, telúrica diría. Aquí tengo mis amigos, mis familiares y es un país que amo.

P.: Esta es la segunda gira que realiza con la Orquesta Sinfónica de Berlín, ¿cómo es su relación con ellos?

J.U: Luego de su primera gira por el país con otro director, las dos restantes la hicieron conmigo, y debo decir que los músicos se sienten que están con «su» director. Tenemos muy buena relación. Están fascinados por el calor que le brinda el público argentino.

P.: ¿Cómo conforma los programas que trae a la Argentina?

J.U.: Armé la programación con el resto de los responsables de Festspiele, la empresa productora, con dos programas distintos. Uno de carácter masivo con obras de gran repercusión en un público popular, y otro con obras de gran compromiso como la Sinfonía Heroica, de Beethoven, y el Concierto para violín de Brahms.

P.: ¿Pudo percibir el estado de la actividad musical de Buenos Aires?

J.U.: Yo viajo más o menos tres veces por año a Buenos Aires, y estoy muy al tanto de lo que ocurre aquí. Leo las críticas de los conciertos en Buenos Aires por Internet y sé lo que pasa en el campo de la música. Hubo años que fueron gloriosos. Si comparo la actualidad con los años 80 veo que hubo una merma, debido quizá a factores económicos. Gente como la del Mozarteum Argentino hace esfuerzos sobrehumanos para que la actividad musical siga teniendo brillo, y también hay que tener en cuenta el trabajo a pulmón de muchos músicos argentinos.Son ellos los que mantienen viva la actividad.

P.:¿Cree que la crisis económica mundial influirá en la vida musical internacional?

J.U.:
Por supuesto que va influir. Alemania, por ejemplo, es un país que está fundido.

P.: ¿Vuelve el Festival de Ushuaia en el 2009?

J.U.: Esto es otro capítulo sumamente interesante. Festejamos el Quinto Festival Internacional y vamos a tirar la casa por la ventana. La Orquesta residente va a ser la Sinfónica de Moscú, con un repertorio eminentemente ruso. La parte dedicada a solistas tendrá un repertorio más internacional. Se van a interpretar obras como el Concierto para piano de Albéniz en carácter de estreno; el Concierto N° 1 de Brahms; el Tercer concierto de Rachmaninoff con Goran Filipic como solista; el Doble concierto de Brahms; el Concierto de Bartók y el Concierto para violín de Tchaikovsky, con Xavier Inchausti como solista. El festival se hará desde fines de abril al 9 de mayo de 2009. Tengo pensado también volver a Buenos Aires, a Chile y a Montevideo en una gira sudamericana con la Orquesta Sinfónica de Berlín.

Entrevista de Eduardo Giorello

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