"Reniego de la fama de TV; lo más espurio del trabajo"

Espectáculos

"Nuts", del norteamericano Tom Topor, es una obra con formato de juicio público en la que se juzga la salud mental de una prostituta de alto vuelo, acusada de asesinar a un cliente. Fue llevada al cine en 1987 por Martin Ritt, con Barbra Streisand y Richard Dreyfuss como protagonistas. La película se estrenó en nuestro país con el título de «Me quieren volver loca», bastante menos peyorativo que el original «Nuts» (chiflada). La versión que se conocerá hoy en el Multiteatro, se llama «Loca», fue adaptada y dirigida por Luis Agustoni («Brujas», «Los lobos», «El protagonista ante al espejo»), y tiene a Inés Estévez y Fabián Vena en los papeles principales. Completan el elenco, Carlos Weber, Nestor Sánchez, Carlos Roffe, Nilda Raggi, Carlos Garric, Any Messore y Diego Mucci. «Loca» apela al suspenso y al humor para narrar la historia de Claudia Foster, una mujer con un pasado traumático y una actividad muy cuestionada, que debe apelar a toda su lucidez e inteligencia para que tanto sus padres (que quieren internarla), como el estado y el psiquiatra que la atiende respeten su dignidad como persona. Fabián Vena interpreta al abogado defensor de Claudia Foster y se muestra muy satisfecho de volver a trabajar con su mujer, Inés Estévez, y al teatro, que, según dice, lo preserva de la presión «insoportable» de la fama televisiva.

Periodista:
¿Usted se siente más a gusto en el teatro que en la televisión?

Fabián Vena: El teatro siempre me rescató de situaciones difíciles y también me permitió cumplir muchas fantasías como la de ir de gira por todo el país. Es casi una cuestión ética, saber que he recorrido todos los teatros de la Nación, me hace sentir mucho más actor. Así como en la adolescencia hasta que no tuve el carnet de actor y se lo presenté a mis padres no paré, lo mismo sentí con la gira de «Full Monty».


P.:
¿Cómo se lleva con la fama que le dio la televisión?

F.V.: No solamente reniego de ella sino que me parece algo de lo más espurio para el trabajo.

P.:
Entonces, habrá padecido el éxito de «Resistiré»...

F.V.:Yo ya tengo 15 años de televisión, pasé por éxitos tremendos como «Socorro quinto año» y «La banda del Golden Rocket» que se me vinieron encima y dificultaron mi relación con la prensa. Un tipo como yo que venía con una crianza teatral, con unos objetivos claros y con una búsqueda de crecimiento personal y profesional cae en un programa absolutamente exitoso y mediático. Fue algo que no querría volver a pasar ni se lo aconsejo a nadie. Yo igual seguía manteniendo mi perfil y mi onda, de hecho no dejé de hacer teatro porque me sentía como un huérfano perdido. De repente estaba en un lugar donde cada 15 días cobraba un dineral insospechado y además no podía salir a la calle porque la fama era insoportable, algo tenía que hacer así que invertí un poco de eso en el teatro para asegurarme que todavía seguía en la misma senda.


P.:
¿Cuál considera su primer trabajo serio en TV?

F.V.: Recién a partir de «Verdad consecuencia» pude componer un personaje. Tanto en «La banda...» como en «Socorro...» me llamaba Fabián... ¡Imagínese!


P.:
¿Cómo se dio esto de trabajar junto a su pareja, Inés Estévez?

F.V.: La obra se la propusieron a Inés y al principio la productora no se animaba a decirle que había pensado en mí para el rol de Levinsky por esta cuestión de que somospareja. Cuando nosotros, en realidad, hace rato que buscábamos un texto que nos permitiera trabajar juntos. Nos conocimos en el último año de «Verdad Consecuencia» cuando los dos estábamos haciendo en el Ateneo «Ha llegado un inspector», con dirección de Sergio Renán.Y, salvo en un capítulo de «Tiempo Final», ya no volvimos a trabajar juntos.


P.: Claudia Foster
, la protagonista de «Loca», parece luchar contra toda la sociedad.

F.V.: El slogan de la obra es «El estado contra Claudia Foster» y es así, ella debe luchar contra todos los parámetros impuestos socialmente, contra algunos sórdidos manejos del sistema judicial e incluso contra el aparato médico-psiquiátrico que la aliena con fármacos.


P.:
La relación entre ella y su abogado tampoco es fácil.

F.V.: El tiene miedo de que ella se desborde ante una situación estresante. Todo el tiempo le tiene que advertir que por más razón que ella tenga no debe salirse de las reglas del juego. El sarcasmo, el humor, la inteligencia y la cordura que exhibe esta mujer irrita al tribunal, por momentos ella resulta muy arrogante. Pero Levinsky es un abogado que conoce muy bien su trabajo y va a poder demostrar, a pura lógica, que su clienta ha sido tratada de la peor manera y que se la juzga desde el ocultamiento y la hipocresía. Todo esto para demostrar que ella está en condiciones de enfrentar un futuro juicio donde deberá probar que mató a su cliente en defensa propia.


P.:
Usted viene de trabajar con Alfredo Alcón en «Las variaciones Goldberg» ¿Cómo fue esa experiencia?

F.V.:Yo tenía mucha ilusión de trabajar en lo que yo llamo el Maracaná, la Sala Martín Coronado del Teatro San Martín, la mayor de Buenos Aires, y también estaba la expectativa de generar un encuentro profesional con Alfredo. Para mí, que soy fanático del deporte, fue como ir a jugar a la pelota con el mejor, pero además de eso se generó un cariño tan grande entre nosotros que lo siento como un padre. Además, Alfredo tiene el anecdotario más rico del ambiente, todo te lo enseña con anécdotas, que en general son humorísticas.


Entrevista de Patricia Espinosa

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