Puerta 7: la serie que muestra la impunidad como deporte

Espectáculos

Este viernes se estrenó esta superproducción argentina que muestra cómo una mujer busca terminar con los negociados dentro de un club. Todos los desafíos, en palabra de sus actores.

La gran apuesta argentina que se estrenó este viernes es nada más ni nada menos que una exploración del mundo de las barras bravas argentinas y su nexo con el fútbol, la política y el crímen organizado. Se trata de Puerta 7, que cuenta con la dirección de Israel Adrián Caetano y a Dolores Fonzi como protagonista.

La serie -creada por Martín Zimmerman, quien también escribió capítulos de “Ozark” y “Narcos”- sigue el recorrido de una mujer a la que nombran jefa de seguridad del club Ferroviarios en su intento de atravesar un mundo dominado por los hombres y de limpiar el elemento criminal que atraviesa a la institución; el descenso de un joven a una barra brava para sacar a su familia de la pobreza, así como la guerra que se fomenta dentro de la hinchada del mismo club, mientras diferentes facciones se pelean por el alma de la barra brava y los millones que ilegalmente se toman de cada ingreso del club.

El elenco estelar se completa con Esteban Lamothe, Carlos Belloso, Juan Gil Navarro, Daniel Aráoz, Antonio Grimau e Ignacio Quesada. Durante su presentación, sus actores hablaron con periodistas sobre los desafíos que significó encarnar esta producción que promete dar que hablar.

Dolores Fonzi: “Para que Netflix hable de las barras se tuvieron que romper tabúes”

Diana es un personaje fuerte, pero también nostálgico. Tras asumir la jefatura de seguridad de Ferroviarios, se propuso que el club de sus amores, volviera a ser lo que era: un espacio familiar. La elección de que fuera una mujer la que luche contra los peces más gordos fue una toma de posición desde la misma trama. Y más si ese personaje es interpretado por Dolores Fonzi, quien tuvo un fuerte rol en las luchas feministas desde el Colectivo Actrices Argentinas.

Ante la pregunta si sentía responsabilidad desde el movimiento a la hora de interpretar su personaje, dijo: “No sentí una responsabilidad desde feminismo, pero que el hecho de encarnar a una piba que con su novia agarrada de la mano entrara a un estadio para encontrarse con un mundo de chabones, que además son barras, y que justo la convocaran para combatir un sistema del que ellos son beneficiarios me dio mucha gracia y fue una suerte de regocijo personal”.

A la vez, sostuvo: “El poder es libertad, pero depende de las manos en las que caiga, porque te puede volver vanidoso; pero siento que Diana toma ese poder para cambiar las cosas, y se queda en esa postura con determinación”.

Fonzi dijo no ser una apasionada del fútbol, pero considera que todos los argentinos formamos parte de ese sistema y nos enteramos de qué es lo que pasa por más que no participemos –como salir antes de que corten la calle porque juega River–. “Tampoco nos sorprendemos cómo es el sistema corrupto que puede atravesar a este deporte, por más que antes de filmar investigué en documentales la figura del barra”, señaló.

Pero más allá de que la temática nos sea familiar, la actriz celebra que se abra el abanico de temas tomados por las tiras, que antes podían ser considerados tabú. “Que se hable de una barra en una serie de Netflix es tan loco como que haya hablado (Antonio) Stiusso en el documental de Alberto Nisman que se emitió también en la plataforma. También antes no pasaba que se hablara de los evangelistas como lo va a hacer la serie ‘El Reino’ (que se estrenará en la plataforma de streaming en 2021) y que las tiras muestren las relaciones de poder, lo que está buenísimo”.

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Dolores Fonzi y Antonio Grimau.

Dolores Fonzi y Antonio Grimau.

Juan Gil Navarro: “El fútbol es un prócer maldito nacional”

“El fútbol es mucho más que un deporte en Argentina, es una pasión, una religión que también está embarrada con las relaciones de poder, los negociados. Alcanza desde lo más sublime como el ‘barrilete cósmico’ a lo más tremendo como ‘la pelota sí se mancha’”, señaló Juan Gil Navarro, que encarna a Santiago, un oscuro personaje de la comisión directiva del club.

Si bien el actor tampoco se reconoce como apasionado de este deporte, si dice tener amigos y familiares que son fanáticos al “al borde de la pelea”. Pero lo cierto es que en la serie no se habla específicamente de lo que sucede en el campo durante 90 minutos, sino que “se está hablando de poder y de rebajar al otro, porque no es solo ganar, sino asegurarse de que el otro la pase mal cuando pierde, y eso es algo muy argentino”. En ese sentido, en palabras del actor “el fútbol es un prócer maldito nacional y contarlo es como contar ‘El Padrino’ en Italia”.

Ante la pregunta de cómo se propusieron los actores traducir la argentinidad al mundo, ya que al ser parte de la plataforma de Netflix el producto está destinado a la globalización, Gil Navarro opinó que “la argentinidad es intraducible y que ni siquiera los que nacimos acá la terminamos de entenderla”. Sin embargo, “hablar de fútbol es tratar de descifrar la cadena de ADN que nos constituye, las cosas que nos enorgullecen y las que nos da vergüenza”.

Luego de celebrar que Puerta 7 cuente “con la pasión de lo artesanal más los recursos que puede otorgar Netflix”, Gil Navarro, quien en diversas ocasiones ha realizado declaraciones en apoyo al feminismo se alegra que el personaje que enfrente a las barras sea una mujer que acepte el cargo por amor a su club.

“Está bueno que la revolución sea el amor y no la violencia. Esto puede parecer un cliché romántico, pero para que se termine una guerra, tiene que haber un consenso del cual todavía estamos muy lejos. Porque la violencia y la impunidad manejan mucho dinero”, dijo. Y si bien remarcó que la serie muestra que “en la Argentina, la impunidad es un deporte, tal como lo dicen en el tango Cambalache”, aclaró que el tema excede nuestro territorio y que las relaciones de poder, que son el núcleo de esta producción, son temas que se tratan desde las obras Shakespeare.

Esteban Lamothe: “Mi personaje estaba entre los tiros y los gestos de humanidad”

Si algo admiran los actores que trabajaron con Israel Adrián Caetano –y que rescató Dolores Fonzi en entrevistas– es “su habilidad para mostrar sin dramatizar ni solemnizar la marginalidad, sin bajar línea, tan solo evidenciar un sistema pero mostrarlo con sensibilidad, que es la gracia”.

Es por eso que Esteban Lamothe, que interpreta a un barra, estaba ansioso de trabajar con el director y se agregó que le destinaran “un personaje ambiguo, que una mañana puede estar torturando a alguien y que, esa misma tarde tiene un gesto de cariño y de cuidado frente a un compañero, con quien tiene una suerte de amor hasta paternal dentro de la barra”. Dijo que como actor, apreciaba la idea de que esas dos características “convivieran en un mismo cuerpo” y para lograr su interpretación se basó en “confiar mucho en el guion y en el encuentro con Caetano”.

A la vez, Lamothe consideró que el también director de Pizza, birra, faso “podía filmar esta historia de una manera increíble, porque de algún modo era una especie de western del conurbano”. En cuanto a su personaje dijo que para construirlo “se pensó mucho en su lado ‘Bruce Willis’, pero también en su humanidad”.

Antonio Grimau: “Era necesario filmar una mirada seria seria sobre el submundo del fútbol”

“Volver a trabajar con Caetano (antes, en Sandro de América) fue un sueño maravilloso. Estoy muy entusiasmado con este producto ya desde su temática, tan imprescindible y necesaria: la de echar una mirada seria sobre este submundo del fútbol que viene desde hace mucho tiempo, pero que cada vez se agrava más y que desvirtúa la naturaleza tan noble del fútbol”, señaló Antonio Grimau quien encarna a Guillermo, el nostálgico presidente del club que convoca a Diana para ser la nueva jefa de seguridad de la institución.

El actor se mostró entusiasmado por participar de un producto “que muestre el mundo de las barras para quienes todavía no lo conocen” y tiene las mayores expectativas “ya que el mismísimo Diego Maradona participó en uno de sus avances”.

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Antonio Grimau, Dolores Fonzi y Juan Gil Navarro

Antonio Grimau, Dolores Fonzi y Juan Gil Navarro

Grimau –un reconocido hincha de Huracán– reconoció que el proyecto le “calzaba como guante” ya que se filmó en el estadio del Globo en Parque Patricios. “Poder meter las narices en todos los recovecos del club fue increíble y, además mi experiencia personal, mi pasión por el fútbol y el conocimiento de todo aquello que los desvirtúa me sirvió para darle una impronta a mi personaje”, concluyó.

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