4 de mayo 2005 - 00:00

Teatro en el Malba (pero en el baño)

AlejandroCasavalle,director de laversión local de«Reducción»,quepreviamente yase representóen el baño dehombres delMuseo de ArteContemporáneode Chicago yen los toilettesde otrosmuseos.
Alejandro Casavalle, director de la versión local de «Reducción», que previamente ya se representó en el baño de hombres del Museo de Arte Contemporáneo de Chicago y en los toilettes de otros museos.
¿Teatro en un baño de hombres? Sí, eso es lo que el Museo de Arte Latinoamericano (Malba) ofrecerá al público durante tres meses, a partir de este viernes a las 20.15 hs. La obra se titula «Reducción» («Downsize» en el original) y tuvo una singular repercusión cuando se presentó en el Museo de Arte Contemporáneo de Chicago (su verdadero debut fue en junio de 2003, en el baño del Steppenwolf Theatre).

Más tarde, continuó su recorrido por otras ciudades de Estados Unidos, recalando en distintas salas y hasta en algún shopping, pero siempre ocupando baños públicos. Cualquiera podría pensar que el espectáculo hace foco en la genitalidad masculina, al estilo de «Las marionetas del pene», o que recrea alguna sórdida historia de comercio sexual entre mingitorios, pero lo cierto es que la obra narra las maquinaciones de cinco ejecutivos de nivel medio que complotan para seguir progresando -de manera non sancta- en una multinacional.

Según explica Alejandro Casavalle, director de la versión argentina: «El público, sólo 12 personas por función, tendrá una experiencia similar a la que se vive en un set de filmación. Durante 40 minutos compartirá el mismo escenario que los actores, y podrá vivir bien de cerca sus emociones y padecimientos sin perderse ningún detalle. En cierta forma, es como si también él estuviera involucrado en todas las traiciones e intrigas».

En el museo se han preocupado por aclarar que, a diferencia de lo ocurrido en algunos baños de Estados Unidos (donde el olor hizo huir a algunas espectadoras), aquí la higiene será «impecable» y las mujeres podrán apoyar sus carteras en el piso sin ningún temor.

Christopher Weizenbach
, autor de la obra e integrante del grupo Walkabout de Chicago, llegará a Buenos Aires el próximo 13 de mayo para ofrecer una charla abierta en el Malba. El elenco estará integrado por Pato Machado, Jorge Sabaté, Pablo Carrasco, Fernando Margenet y Pedro Di Salvia.

Periodista
: ¿Fue usted quien descubrió esta obra tan insólita?

Alejandro Casavalle: No, fue Jorge Sabaté, también él la adaptó. Tanto él como los otros actores conocen muy bien el perfil de estos personajes porque han trabajado en grandes empresas o tuvieron algún tipo de relación con ese ambiente.A mí particularmente me interesa trabajar en la diversidad e incorporar a un público que no es el habitué del circuito teatral. Además esta obra me permite seguir desarrollando la línea de «teatro íntimo» que empecé a experimentar en «Punto genital ( pornodrama 1)».


P.:
Esa obra incluía un desnudomasculino y hablaba de sexo en términos muy crudos.

A.C.: Así es, me interesa trabajar con la saturación y lo más perturbador de aquella obra era la extrema cercanía entre el público y los actores. «Reducción» es aun más radical. Es la primera vez que dejo una sala de teatro para meterme en un baño público, y la verdad es que es un espacio muy inquietante, sobre todo para las mujeres que nunca entraron en uno, y que escucharan lo que dicen allí los hombres.


P.:
¿El texto original es muy localista?

A.C.: Al contrario es de una gran universalidad, todo sistema empresarial tiene de referencia al norteamericano. De todos modos, nosotros le sumamos varios rasgos argentinos.


P.:
¿Le costó mucho convencer a la gente del Malba de la seriedad de esta propuesta?

A.C.: Para nada. Hubo muchas conversaciones previas, pero enseguida entendieron de qué se trataba. Creo que lo que más les preocupó fue la cuestión práctica. En qué horarios disponer del baño, qué hacer si alguien necesitaba hacer uso de los sanitarios... No quiero parecer obsecuente, pero yo pienso que al Museo no sólo le interesó lo innovadorde este espectáculo sino también su contenido.Y esto habla de una gran amplitud de criterio.


P.:
¿Por qué el baño del Malba y no el de algún teatro?

A.C.: Para mí era fundamental montar la obra en un espacio arquetípico, relacionado con este mundo de ejecutivos, también pensamos en algún hotel internacional como el Sheraton.Yo nunca elegí un espacio por moda sino por necesidad y sé que esta obra no provocaría en un teatro lo mismo que en este baño.


Entrevista de Patricia Espinosa

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