26 de agosto 2008 - 00:00
TV digital: intenta Brasil imponer su norma en el país
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Gabriel
Mariotto,
interventor
del Comfer:
viajó a San
Pablo para
analizar la
posible
adopción de
la norma de
TV digital
japonesabrasileña.
Además, Brasil generó una norma que ni siquiera es la japonesa tal cual, sino que está inspirada en ella. Es un sistema que prioriza la Alta Definición (HD) y que, por ser así único en el mundo, aseguran algunos técnicos que tiene los set-top-box más caros del mercado. Brasil generó una norma que consiste en transmitir en MPEG-4 (más flexible), cuando Japón lo hace con MPEG-2.
Consultado sobre el tema, Jorge Rivero, presidente del Consejo de la Televisión Digital (DTV Council, la primera asociación argentina dedicada a asesorar sobre este tipo de tecnología), señaló ayer a este diario: «Las tres normas proveen alta definición, pero aquí lo que importa es otro tema: no se pueden regalar los 6 Mhz. de ancho de banda necesarios para trasmitir 1 canal de HD (en el que hoy se transmite 1 canal analógico), cuando se podrían aprovechar para transmitir 4 canales de SD (definición standard), diversificando la oferta de información y multiplicando la producción de contenidos y contribuyendo a la eliminación de los monopolios informativos».
Periodista: ¿La norma japonesa no es más conveniente para la transmisión en alta definición?
Jorge Rivero: Seamos realistas. En primer lugar, nuestro país no tiene posibilidades de llevar monitores HD a sus 10 millones de hogares en un plazo que justifique adoptar un servicio de Alta Definición. Solo 11% de la población integra el nivel socioeconómico ABC1, que es el que podría afrontarla. Además, y esto es muy importante, sería beneficioso adoptarla si el país tuviera espectro libre para poder licitar frecuencias a nuevos operadores. Tampoco Brasil logró desbaratar sus monopolios informativos y quedó a merced de los grupos multimedios. Les aseguraron, otorgándoles los 6 Mhz. a cada uno, que no entraba más nadie. En la Argentina tenemos un problema mucho más serio en materia de concentración de medios. Padecemos un monopolio informativo, el mismo que logró la adopción del ATSC en 1998
P.: ¿Pero hay una norma ideal? Su ONG suele inclinarse por la europea.
J.R.: Mire, a mí no me importa si es la europea o la japonesa (la norteamericana está fuera de discusión por lo obsoleto). Lo importante es decidirse por una norma que permita agrupar a los actuales licenciatarios en un mismo multiplex en 6 Mhz, y licitar otros multiplex gratuitos y de pago con otros operadores. Hay que favorecer la competencia y dejar la HD para que la impulsen los cables y el satélite, y sólo volver a ocuparse de ella, por aire, cuando haya una base de mercado que lo justifique. Pero jamás habría que darles 6 Mhz a cada operador actual. Y «Canal 7» debería ser el carrier nacional para tener una red de TV pública poderosamente financiada. Si la presidente regala los 6 Mhz a cada licenciatario sería imperdonable. Tiene la oportunidad histórica, a partir de la tecnología, de frenar los monopolios informativos.

