El chat de WhatsApp como una de las formas del arte

Espectáculos

Ganador del concurso Larivière en BAphoto, revoluciona el formato de "libro artístico".

Son múltiples los espacios culturales que, obligados a cerrar desde marzo, construyeron resistentes redes virtuales donde circula la producción artística. La fotografía, disciplina a la que se accede con facilidad a través de las pantallas, tiene ventaja en el mundo cibernético.

Este año, BAphoto, la feria porteña especializada en fotografía, presentó numerosos programas, entre ellos, el Premio Ediciones Larivière ganado por María Victoria Sananes (1989) con su sorprendente libro “El finde estuve en Rosario”.

La primera en sorprenderse con el premio que se otorgó por unanimidad, fue la autora”, señala Facundo De Zuviría, miembro del jurado junto a Alejandra González y Ana Luiza Fonseca. “Nos encantó la idea de presentar un chat (editado) destinado a un foto-libro”, agrega De Zuviría, un estudioso en la materia.

Para comenzar, el formato bolsillo del libro que acaba de llegar a las librerías recuerda el de las agendas Moleskine. Pero más allá de la seducción que ejerce como un breve objeto de diseño, las fotos tomadas con teléfonos móviles poseen una espontaneidad inesperada, mientras la narración refleja sin rodeos la vida real.

Con naturalidad manifiesta, Sananes cuenta que conoció a Ariel, protagonista central del libro, en la infancia, cuando compartían campamentos, canciones y juegos. El relato comienza cuando Ariel, como ciudadano israelí, cumple con el servicio militar durante casi tres años en la Franja de Gaza.

Las selfies de ambos jóvenes y sus rostros en primer plano abren la historia. Luego aparecen las fotos del “finde” que brinda título al libro, unas vistas panorámicas de Rosario y de la luna sobre el Paraná tomadas desde el Monumento a la Bandera. Las imágenes rosarinas y las de Buenos Aires, donde Victoria vive y estudia, se cruzan con las de los cielos incendiados por las explosiones en medio de la guerra.

Entre las fotos, los diálogos coloquiales del WhatsApp y las frases cortas del chat ocupan las 124 páginas del libro. Allí se cuestiona el destino de Ariel, los beneficios y los inconvenientes que le acarrearía ser nombrado comandante, las dificultades para tener una pareja estable. Desde Sderot llegan las fotos del entrenamiento del comandante; Victoria fotografía Buenos Aires desde su balcón. De Zuviría encuentra el trabajo de Sananes “muy distinto de lo habitual”. Así sostiene su posición: “Creo que este premio marca un punto de inflexión. Dada la excelencia actual de las cámaras de los teléfonos, la calidad de las fotografías no es un tema a considerar, desde luego para quienes poseen los conocimientos básicos. Hoy se busca la expresividad, el talento artístico. Y nos encantó la idea de presentar dos mundos tan diversos, el urbano y el de la guerra”.

Hay una captura de pantalla con un chat de Facebook donde Ariel escribe: “un amigo mío se murió. Y ya van 54”. En la portada, las siluetas de unos soldados se divisan en medio de una densa nube de humo, en otra foto se encuentran sobre un tanque; después Ariel posa con sus armas cuando fue a Palestina a devolver unos secuestrados, finalmente están “los pibes” durante una borrachera. No hay ficción. La autora, aclara: “Es un registro de las conversaciones que tuvimos antes, durante y después de 2014 y él ha consentido que las publicara”.

Sananes es fotógrafa, licenciada en la Universidad del Cine (FUC), cursó estudios de teatro y actuación y trabaja en el mundo audiovisual y digital. Hay dos fotos, presuntamente autorretratos donde enfoca sus piernas desnudas, en una de ellas, como un símbolo de su sexualidad femenina, su mano sostiene una flor. En la actualidad realiza su segundo proyecto fotográfico: “Así nunca te van a querer”.

El horizonte de los techos de Hebrón que Ariel patrulla, y de un amanecer tomado por Victoria en Buenos Aires, cierran la publicación. Como una coda, el texto de Ezequiel Kopel trata de explicar el porqué de una guerra sin fin por un mismo territorio y las posiciones nacionalistas en cierto modo irreconciliables. Frente a la honestidad de la obra de Sananes, cabe preguntarse: ¿Puede contribuir el arte a liberar la imaginación para construir una sociedad capaz de resistir a las amenazas sociales, políticas y a los ataques sanitarios y ambientales del planeta?

Como si pronunciara una respuesta, el próximo viernes 23 de octubre, la Red Argentina de Museos y Espacios de Arte (RAME) decidió iluminar las fachadas de estas instituciones “para transmitir el aporte esencial y fundamental del arte para la ampliación del espacio público y para la reconstrucción de los lazos sociales en nuestras comunidades”.

Dejá tu comentario