Potencias del G7 prometieron a mercados "vacuna monetaria" contra el coronavirus

Finanzas

Se reunieron los países del G7 para definir acciones para impulsar la economía ante los efectos del brote de coronavirus. Subieron las bolsas.

El anuncio de que los países del G7 se coordinarán para adoptar medidas paliativas contra los efectos económicos del coronavirus impulsó a las bolsas europeas, que registraron ganancias en torno al 2%.

Se destacaron aumentos cercanos al 2% en las acciones de París, Fránkfurt y Londres, mientras que en Madrid y Milán se registraron subas del 1,8% y el 1,3%, respectivamente.

Los banqueros centrales y los ministros de Finanzas del G7 se reunieron hoy por teléfono para coordinar medidas frente al impacto del nuevo coronavirus, que amenaza con frenar brutalmente la economía mundial.

Los países del G7 están listos para "utilizar todas las herramientas apropiadas" para reducir el impacto económico de la epidemia del nuevo coronavirus, incluidas medidas "presupuestarias", según un comunicado común publicado este martes por sus ministros de Economía y gobernadores de bancos centrales.

"Los ministros de Economía del G7 -Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido- están listos para actuar, e incluso a tomar medidas presupuestarias si es necesario, para (...) apoyar la economía", según el texto muy esperado por los mercados.

Los gobernadores de los bancos centrales se comprometieron por su parte a "apoyar la estabilidad de los precios y el crecimiento económico, manteniendo la resistencia del sistema financiero".

Los ministros y responsables de los bancos centrales del G7 aseguraron que "siguen atentamente la epidemia de coronavirus 2019 (covid-19) y sus consecuencias en los mercados y las condiciones económicas".

Según la OCDE, el crecimiento mundial se estancará en 2,4% este año y la economía del planeta podría incluso entrar en recesión en el primer trimestre a causa de la epidemia de coronavirus.

En noviembre, la OCDE preveía un crecimiento mundial del Producto Interior Bruto (PIB) de 2,9% este año, un nivel que ya era el más débil desde la crisis financiera de 2008-2009.

La OCDE, la primera gran institución internacional que publicó una previsión de impacto económico de la epidemia, indicó que su principal hipótesis es la de una crisis sanitaria que alcanza su punto máximo en China durante el primer trimestre de 2020 y que queda controlada en el resto de países.

Pero si finalmente la epidemia durara más y se extendiera por el mundo el crecimiento mundial podía caer al 1,4%, advirtió la organización.

El lunes por la noche, la presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, dijo que estaba "dispuesta a tomar las medidas adecuadas".

El consejo de gobernadores del BCE hablará de la cuestión el 12 de marzo, en su reunión de política monetaria, indicó una fuente cercana a la institución.

Los analistas apuntan a varias medidas posibles, como una nueva rebaja de las tasas de interés a los depósitos en los bancos, el aumento de la compra de activos del BCE o grandes préstamos a los bancos en condiciones muy favorables.

En el Reino Unido, el ministro de Finanzas dijo estar "dispuesto a anunciar los apoyos ulteriores que sean necesarios". En Australia el banco central rebajó el martes su principal tasa de interés hasta 0,50%, un nivel históricamente bajo.

El viernes, el presidente de la Reserva Federal Estadounidense aseguró que la institución estaba dispuesta a intervenir si fuera necesario.

La semana pasada las bolsas occidentales sufrieron sus pérdidas más importantes en 12 años por lo que los mercados esperan ahora acciones de los bancos centrales.

El lunes Wall Street se recuperó de manera espectacular y el Dow Jones terminó ganando 5,09%.

El Banco de Pagos Internacionales (BRI) -el banco central de los bancos centrales- considera que el sistema financiero es más sólido que en 2008 pero advierte que las esperanzas de recuperación son ahora "totalmente irrealistas".

En China, motor de la economía mundial, el crecimiento será del 4,9% este año si la epidemia llega a su máximo a finales de marzo, según las previsiones de la OCDE.

La caída de China también arrastraría a las demás economías, según la institución. El crecimiento en Japón sería de 0,2% y del 1,9% en Estados Unidos.

El crecimiento de la zona euro perderá 0,3 puntos porcentuales, hasta 0,8%, mientras que Italia, el principal foco del coronavirus en Europa, perderá 0,4 y tendrá crecimiento cero en 2020.

El Producto Interior Bruto (PIB) alemán solo aumentará un 0,3%, según estas previsiones.

China tiene hoy en día más del 20% de la industria mundial, frente a menos el 8% en 2002, un año antes de la epidemia del SRAS (Síndrome Respiratorio Agudo Severo), mientras que su proporción en el PIB mundial pasó del 6% a más del 16%.

El coronavirus llega en un contexto de crecimiento mundial ya debilitado por la guerra comercial entre Estados Unidos y China.

A pesar del acuerdo alcanzado en enero por las dos primeras economías del planeta, "los derechos de aduana entre los dos países continúan siendo más elevados que hace dos años", indica la OCDE.

La organización también revisó considerablemente a la baja el crecimiento de India, del 6,2% al 5,1% para 2020, y del 6,4% al 5,6% para 2021, principalmente por el exceso de deuda de las empresas que afecta a las inversiones.

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