"La volatilidad de las tasas se mantiene altísima y el Gobierno hace poco y nada al respecto, de lo que uno deduce que se siente cómodo con el funcionamiento actual del régimen", sentenció uno de los informes más leídos de la city ante un nuevo salto en los rendimientos "overnight" la semana pasada. El mercado percibe una presunta intervención por parte del Banco Central para ponerle un techo, aunque sin hacerlo a través de un sistema definido ni constante.
Tasas volátiles y nueva jugada del Tesoro con bono en dólares y sin Lecaps: ¿se empieza a relajar el sesgo contractivo?
La semana pasada se volvió a evidenciar una presión alcista en las tasas a un día. En ese marco, continúa el apretón monetario y la remonetización aún no sucede.
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Con alta volatilidad de tasas, el Gobierno llega a la nueva licitación de deuda con novedades.
Es así que, desde la última licitación del 11 de febrero, en la que el Tesoro absorbió $1,7 billones, las tasas siguieron tensionadas. Tanto la tasa de Caución a un día como la Repo subieron respecto del viernes previo y se ubicaron en torno al 40% TNA, frente al 34%-35% TNA de la semana anterior. "Las curvas en pesos operaron con debilidad durante la mayor parte de la semana, aunque el viernes mostraron mayor dinamismo", revelaron desde Cohen Aliados Financieros.
"Comprendemos que el Gobierno quiera darle un sesgo contractivo a la política monetaria (bajo la lógica de que lo más importante es bajar la inflación y que para hacerlo hay que controlar al dólar oficial con tasas altas, incluso a costa de que la incobrabilidad de los préstamos bancarios aún no haya encontrado techo), pero una cosa es que las tasas sean altas y otra cosa es que sean tan volátiles", sentenciaron desde la consultora 1816.
Según este mismo informe, la participación del Central para ponerle techo a esa tasa "fue muy discrecional en las últimas semanas". Concretamente, el 19 de febrero la autoridad monetaria habría intentado frenar el movimiento alcista, según dedujeron analistas de los $0,5 billones que se operaron en BYMA PPT T1 en las dos Lecaps más cortas. Esto "desincentiva mucho que los inversores estiren duration" en las licitaciones del Tesoro, remarcaron desde la city.
Última licitación de febrero
"Las tasas volvieron a mostrar volatilidad porque el mercado está muy fino de liquidez y cada licitación grande tensiona el sistema. Cuando tenés vencimientos abultados y pocos pesos, cualquier ruido se traduce en suba de tasas. Creo que el Gobierno, dentro de su esquema, tiene como principal herramienta la gestión de las licitaciones. Si quiere descomprimir, puede liberar más pesos de los vencimientos futuros y bajar los que se renuevan", le dijo a Ámbito Eric Paniagua, economista y fundador de Dekadrak Venture Capital Consulting.
Este miércoles, la Secretaría de Finanzas llevará adelante una licitación de títulos públicos con el objetivo primordial de refinanciar vencimientos por $7,2 billones. En la última operación, lejos de liberar pesos, el Tesoro adjudicó un total de $9,02 billones, cifra que superó los vencimientos previstos de $8 billones, alcanzando un rollover del 123,39%. La operación captó un financiamiento neto de $1,02 billones por encima de los compromisos asumidos.
"Vimos que el Tesoro buscó aspirar pesos porque venía de comprar muchos dólares durante la quincena, por lo que tenía que volver a captar ese efectivo para evitar que se descontrole la cantidad de dinero en la economía. Por eso pagó un premio respecto del mercado secundario. En la última licitación fue más alto que en la de hace 15 días, aunque algo por encima de lo que marcaba el mercado", dijo en diálogo con Ámbito, el economista José Ignacio Bano.
Dos sorpresas en el llamado a licitación de este miércoles: ¿sigue o se descomprime el sesgo contractivo?
En forma sorpresiva, el Ministerio de Economía incluyó en el menú de instrumentos para licitación de este miércoles un nuevo bono en dólares al 6% anual con vencimiento en octubre de 2027, una novedad que no estaba en el radar del mercado. Con este instrumento, el Tesoro busca captar hasta u$s2.000 millones -con colocaciones parciales en cada subasta- y apunta a reforzar la caja para afrontar los pagos de julio a bonistas privados.
El título ofrecerá intereses que se abonarán de manera mensual y el capital íntegro al vencimiento. El precio será determinado en la licitación, lo que le permitirá al Tesoro testear la demanda y el apetito por riesgo soberano en dólares sin salir al mercado internacional, en un contexto en el que el riesgo país se mantiene por encima de los 500 puntos.
"Esto puede ser un cambio en la estrategia. El Gobierno ahora incorpora colocación de bonos en dólares y si eso tiene éxito se achica la necesidad del Tesoro de tener que comprar divisas al BCRA, por lo que podría relajar la política contractiva para descomprimir la presión sobre las tasas", sostuvo a Ámbito Andrés Reschini, de F2 Soluciones Financieras.
Tras el boom de emisiones corporativas y provinciales luego de las elecciones, el equipo económico opta por no convalidar una tasa elevada en el mercado internacional y, en cambio, aprovechar la liquidez en dólares que hoy existe dentro del sistema financiero local. Para Matías De Luca, jefe de Research y Estrategia de Parakeet Capital, “el mensaje implícito es claro: el Gobierno quiere que el riesgo país baje antes de volver a emitir en el exterior”.
“Con los depósitos en dólares en máximos y los bonos soberanos mostrando una probabilidad implícita de default inferior al 5%, el Tesoro decide emitir localmente vía MEP un instrumento relativamente corto, que vence dentro de este mandato. Es una forma de captar dólares en el mercado doméstico, dar certidumbre sobre los pagos de julio y, al mismo tiempo, enviar una señal de disciplina financiera”, agregó De Luca.
La segunda sorpresa del llamado a licitación fue la ausencia total de títulos a tasa fija en pesos (Lecaps), algo que no ocurría desde noviembre de 2024 (con la excepción de una licitación extraordinaria exclusiva para bancos). Además del mencionado instrumento en dólares, ofrecerá al mercado tres letras en pesos indexadas a la inflación (Lecer) con vencimientos en mayo, julio y noviembre de este año. Adicionalmente, los inversores podrán apostar por un bono CER (Boncer) y un bono atado al dólar oficial (Dólar linked) con fecha a junio de 2027, y por otros dos instrumentos similares pero con fecha a junio de 2028.
En un contexto de vencimientos por $7,4 billones esta semana y otros $35 billones entre marzo y abril, el Gobierno prioriza busca diversificar fuentes de financiamiento en medio de tasas aún volátiles.
Al igual que Reschini, De Luca destacó el cambio en la estrategia del Tesoro respecto de los últimos meses. “Antes el Tesoro venía proyectando la demanda de pesos y cuántos podían sobrar, y los absorbía anticipadamente; por eso las licitaciones quincenales tenían un sesgo más contractivo”, explicó. Sin embargo, sostuvo que ahora -a juzgar por el menú ofrecido, el nivel del tipo de cambio y las tasas- la intención sería renovar los vencimientos “sin generar mayores excedentes”, es decir, con un perfil menos contractivo que el observado previamente.
El analista remarcó que el cambio también se refleja en los plazos ofrecidos. “En noviembre y diciembre el tramo más corto era a 90 días. En enero, cuando querían absorber más pesos, empezaron a ofrecer a 45 días. Ahora vuelven a estirar duration: te ofrecen vencimientos al 15 de mayo, un poco más ‘easer’, nada más”, detalló. Para el estratega, la señal es que en esta licitación el Gobierno no busca ser agresivo en la absorción de liquidez, sino simplemente refinanciar lo que vence y sostener la estabilidad del mercado de pesos.
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